viernes, 14 de mayo de 2010

CUÉNTAMEEEEEEEEEE


Esta intervención va a ser muy breve. Como pasa el tiempo. Hoy, trasteando en el facebook, he visto un grupo del Club Natació Sant Adrià al cual me he unido. A los 8 años me detectaron una escoliosis que desembocó en necesidad de practicar la natación. Y ahí me encontré. Aún recuerdo el primer día que pisé una piscina, el olor a cloro, el sonido a eco, el ruido de los chapoteos, el ambiente húmedo...; y el primer momento de lanzarme (me lanzaron) al agua: la impresión térmica, el sabor del agua, las dudas sobre como maniobrar en un medio desconocido. Poco a poco y gracias a Carmen, la monitora que me enseñó a nadar espalda (el estilo mejor para los problemas en la espalda) y, a partir de ahí pasé al club y, y, y,... Ya habrá tiempo de contar más.

Bueno pues eso, que mirando las fotos me encuentro una joya: el equipo de waterpolo senior de 1981 (senior y yo tenía 15 años...). Coincidimos una gran hornada de chavales sub 16 que acabamos siendo titulares en el senior y llegamos muy lejos en ese mundo, en mi caso hasta el triste momento que no hay que recordar ahora. Este es un momento de recuerdo alegre, de nostalgia sana. Agradezco todos los momentos felices que pasé en el agua con (yo soy de la columna de los tres de la izquierda, el que está en el centro): Francesc Olives, Sergi Salvador, Jordi Rosa, Jose Pablo Gómez, Pere Manera (el ídolo local, el nadador más rápido e inspiración para bajar del 1' en los 100 m. libres), Joan Carles Puente (los 6 fila de arriba); Alberto Barranco, Juan Miguel Díaz, José María Pérez, Enric Augé, Joan Carles Parcerisa (los 5 de la fila de abajo); yo, Juan Barranco, Jordi Rodríguez y Joan Carles Torrecilla (los 4 de enmedio).

Mañana me voy a Donosti con Juanlu, pensaba estar para correr el medio Maratón o la Hoz del Huécar que son dos carreras que me encantan. Sin embargo me voy de "aguador". A estas alturas aún no sé si me voy sólo o con Jorge, dada la situación de Elena, que está "de guardia" y hasta esta noche no sabremos si trabaja este finde o no.

Y el temita que hoy cuelgo va dedicado a la persona que me lo descubrió: Francesc Olives, compañero en el agua, mucho más maduro que yo a nuestra edad, del que aprendí muchas cosas en las largas conversaciones en los viajes de autocar a los partidos (y hablando de chicas delante de mis primeras cervezas). Espero que viendo mi aspecto en las fotos entendereis que, en aquella época, no me comía ni un rosco, jeje. Por casa de mis padres aún debe andar la entrada de mi primer concierto en directo: Dire Straits, 1 de julio de 1983 en el Narcís Sala (campo del Sant Andreu). Aún recuerdo ese aroma a hierba tan raro que fumaba la gente...



3 comentarios:

  1. Anda que vaya pintas...Waterpolo...Definitivamente Cataluña es otro país. Aquí en el lejano oeste, un chaval póco más que fútbol puede hacer.

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  2. Totalmente de acuerdo. La variedad de opciones deportivas es mayor allí. El caso es que públicas no, son clubs privados y hay que pagárselo todo. Pero mayor abanico de oferta, sí que lo hay.

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  3. Bastante que nos dedicamos al basket Atalanta!!! Incluso nos insultaban los del fútbol por "ocupar" el pabellón cuando llovía.

    Madrita mía... que foto!!!

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