martes, 8 de mayo de 2012

MEDIO MARATÓN XTREME HIGA DE MONREAL 2012


El año pasado, volviendo de una carrera por el norte y no sabría bien decir cual, Juanlu me comentó que le había echado el ojo. Incluso, si no me equivoco mal se inscribió y no pudo acudir. En cualquier caso, ver ese cono ahí en medio, amenazante, suponía un reto.

Este año se ha convertido en una carrera nueva. Hasta el año pasado, la carrera era subir hasta la Higa, unos 7 Kms. Este año, para bien de todos, se ha alargado la longitud del trayecto, variando la ruta de ascenso e incluyendo el descenso por senderos técnicos para sumar un medio maratón. Antes, se ascendía por una vieja carretera la cual ya ha perdido el firme en la mayoría de sus tramos, en la típica ascensión “de zetas” para ahora adentrarse por el bosque a través de senderos entre hayas, lo cual hacía la aventura ciertamente mágica.

Salimos el sábado hacia Murugarren, donde el amigo Fernan nos espera en su estupenda Casa Baquedano. Allí comimos con él, Elena y Jorge, Juanlu y yo. Sus guisos de alcachofas de la tierra, deliciosas y esas albóndigas suaves cuya receta personal amablemente compartió con nosotros. En una tarde ciertamente mala, que alternaba pequeños ratos de sol con aguaceros intensos y que no disfrutamos Ya caída la tarde, llegaron Pili y Pepe para cenar en la sidrería de Murugarren, donde el lugar y el típico menú de tortilla de bacalao, bacalao frito con verduras, chuletón y postre de queso con membrillo y mermelada de manzana, todo bien regado, es una delicia que motiva aún más a viajar a las estupendas tierras navarras.

Ya al día siguiente nos recogió Pepe y fuimos a Monreal para afrontar la aventura. La Higa impone de lejos, se ve bien la pendiente de ascenso aunque no se afronte desde la perspectiva que se observa llegando hacia ella, Tras la recogida del dorsal y la bolsa (camiseta, bote de ketchup, tarro de tomate frito, cacahuetes,...) nos aprestamos a tomar el café y nos dirigimos a la salida, donde nos encontramos al fisio de Pepe y a Mónica y Celso, de RdB.

El recorrido, como toda buena carrera de montaña es duro. El haber alargado el recorrido permite añadir zonas llanas en las cuales se puede correr bien pero por senderos muy estrechos que no van nada bien a los “pies grandes” como yo. Se inicia en el pueblo, saliendo de él para volver a pasar por la salida y ya iniciar la ascensión por terreno amplio y firme, totalmente horrible hasta el km 6 (avituallamiento). Allí se gira hacia dentro del bosque y una pequeña pared de barro aguarda para lanzar al suelo al más osado. Más barro cuanto más se pisa... Y sigue subiendo por un lodazal más o menos hasta el km 7, tras atravesar un riachuelo sigue un precioso sendero embarrado por el bosque tras el cual asoman molinos de un parque eólico hasta el km 10 (avituallamiento) sede de la central eólica y momento en el cual se inicia la travesía por el bosque. Precioso. Estrecho sendero entre árboles, muy húmedo, pleno de hojarasca y excavado que dejaba sólo introducir a duras penas los pies. Corrible para disfrutar del paisaje, de los troncos cubiertos de musgo de un color verde casi fosforescente donde, a escasos instantes, la luz se atrevía a desafiar con puntiagudos y luminosos rayos la oscuridad del tupido hayedo. Así hasta pasado el km 15 (avituallamiento) en el cual, tras salir de la frondosa vegetación aparece, vertical e imponente, la Higa. Dos puntos fosforescentes (el chaleco de los voluntarios) se divisan desde abajo. “¿Hasta allí hay que subir?”. “Sí, es sólo un kilómetro” Sólo... La subida es ciertamente vertical. Hay un primer tramo horrible, un segundo muy exigente, sólo para muy montañeros y el tercero, la parte granítica de la Higa que hay que afrontar subiendo agarrado a unas cadenas fijas a las rocas, sin las cuales sería imposible ascender. Una vez arriba, avituallamiento y para afrontar los últimos 4 kms, a través de bajadas técnicas con piedras y obstáculos y curvas de 180 grados sin visibilidad, afrontando los dos últimos kms por el mismo trayecto que se inició la ascensión.

La carrera es espectacular por el paisaje, el paso por el hayedo, la propia subida a la Higa, las cadenas, la bajada... La organización es perfecta: las marcas, imposible perderse, señalización de zonas de peligro muy evidente... Voluntarios muy animosos, avituallamientos completos, líquidos (agua e isotónico) y sólidos (plátanos, naranja, exquisita sandía, geles) y en meta... no lo sé, ya habían desmontado el chiringo cuando llegué, jejejeje. Pero tras un amplio sorteo de material deportivo, aceite, análisis biomecánico y podológicos, etc. esperaba un picoteo (salchichón, chorizo, chistorra, tortilla de patatas, pisto, vino, refrescos,...) mientras algunos corredores todavía esperaban su turno para el masaje y otros miraban la clasificación ya expuesta. El único pero...¡¡¡ el agua de las duchas estaba congelada!! Venga, ya puestos, no había camisetas talla XL.

Mi carrera.... Cuando me inscribí ya puse un comentario en el FB de la Higa: “Ya tenemos el nombre del último clasificado”. Por cierto, olvidé los pantalones en casa. Suerte que llevaba unos del Barça y al menos pude correr con ellos. Es sí, sin cordón y con la goma dada, no se cuantos miles de veces tuve que subírmelos en marcha. No hace falta que diga que no entreno nada y menos en montaña pero es lo que hay. La salida es relativamente cómoda y empieza a picar hacia arriba bien a partir del segundo kilómetro aunque el firme es compacto. Juanlu ya se marcha en ese kilómetro. Pepe ya se había marchado desde la salida, reiterando mi tesis de la fraseología runneril (“Voy a ir contigo, Juanlu”). Salgo de los últimos junto con Mónica y prefiero ir un poco por delante para ir probando que me dice el coco yendo sólo, de cara a retos más largos que se vienen encima pronto. En el km 5 me tuerzo un poco el tobillo pisando una piedra que se mueve y paro por precaución andando un rato a ver si voy a mejor o a peor. Un poco más adelante encuentro en el suelo un billete de 500 euros. Por primera vez pienso que tengo suerte, ya me va tocando encontrarme con ella. Pero... no, era de un garito de copas, publicidad. Mi gozo en un pozo... En el km 6 está el avituallamiento. Tenía bastante sed a pesar de no hacer calor, supongo que la sidrería tuvo algo que ver en ello. Tras refrescarme, me señalan el camino y un muro de lodo me espera. Ahí, tras varios resbalones y un par de ocasiones en los cuales la zapatilla se me queda clavada y sale el pie de ella, empiezo a maldecir la hora en que se me ocurrió, ya que no puedo prácticamente avanzar y que no hay donde agarrarse; ya que la vegetación de los márgenes del camino era espinosa. Mónica, que iba con el corredor escoba, me ve y me llama. En ese tramo tardé un mundo, no avanzaba. Y así me coge el cierre de carrera un poco más adelante. Seguimos y me marcho solo de nuevo hasta el avituallamiento del km 10. Allí de nuevo me atrapan y y nos vamos juntos pero me vuelvo a adelantar hasta el km 15 donde empieza la Higa. A media subida me atrapan, entre jadeos. Un poco antes, un voluntario me ofrece su bota de vino y acepto. Saca una foto. A ver si la cuelgan en alguna parte porque el paisaje del fondo es fantástico, frondosos bosques de varios colores.  Voy con ellos justo hasta empezar las cadenas. Allí se marcha Mónica que llegará sola ya a meta y yo me quedo acompañado del corredor escoba. La primera cadena me cuesta un revolcón al querer subir con las piernas. Ya visto que hay que tirar de brazos, la coloco entre las piernas y para arriba. Una vez en la cima, avituallamiento con un grupo de voluntarias animosas y altavoces con música electrónica. Y de ahí a  meta una bajada técnica hasta la falda del monte y otro km hasta el final, donde esperan Elena y Jorge y el enano entra en meta conmigo de la mano, junto al corredor escoba. Gracias Mikel y suerte en la Zegama!!

Después de la ducha y el picoteo, con el resto de compis que fueron como rayos, especialmente Celso, una cerveza en el bar del pueblo y del tirón a Madrid. Una bonita aventura, buen finde y nueva constatación de que la carrera por montaña es un deporte distinto y hay que prepararla bien y de manera adecuada.
Altamente recomendable y con mi más sincera enhorabuena a la organización y a los voluntarios. Hasta el año que viene, si no hay nada que lo impida.

Había mucho fotógrafo por el camino pero pocas fotos encontradas, así que imágenes en carrera no tengo. Dudé hasta el último instante en llevar la cámara pero hice bien por el barro. Las pocas que hay por ahora, que espero añadir más, están donde siempre. Y el track, aquí. Para ver el perfilito de la Higa en sí.

viernes, 4 de mayo de 2012

CARRERA POPULAR SANTA OLALLA 2012

Entradita sobre la marcha. En una mala semana para entrenar, la única posibilidad de correr era el día 1 con carrito. Así que, descubierta esta carrera, allá nos dirigimos un puñado de corredores. Entre ellos: Juanlu, Max y Jorge. Allí encontraríamos a Dani, un tapiero de lujo.

Pues bien, gracias a Jorge, que tuvo a bien desmontar medio coche para que pudiese poner la sillita de Jorge y el carrito; ya que mi coche se había estropeado el día anterior, pudimos asistir a una carrerita cercana, gratuita, bien organizada y con una bolsa espectacular (camiseta, técnica, calcetines, manzana, pulguita de jamón, lonchas de jamón york, agua,...) que rematamos con una tertulia de actualidad entre cervezas.

La carrera no es precisamente bonita: son 3 vueltas para un recorrido de 2,2 kms, muy sinuosa y bastante plana (sube un pelín la primera mitad y baja en la segunda mitad). Los primeros corredores te doblan a no ser que vayas por debajo de 4'30". Aún así, perfecta organización en una mañanita apetecible para correr con carrito que al final se tornó calurosa.

Recomendable para el que no tenga nada que hacer un Primero de Mayo por la mañana. El domingo será otra cosa: la MM de montaña Xtreme Higa, con subida a La Higa en Monreal, Navarra. Y ya os lo contaré.

LA HIGA DE MONREAL

miércoles, 2 de mayo de 2012

VIII MEDIO MARATÓN CIUDAD RODRIGO

Esta carrera, junto con el MM Bajo Pas eran las dos carreras consideradas "inaccesibles" porque varios motivos hizo imposible acudir a ellas en los dos últimos años, estando inscrito a ambas. Al tercer año, se rompió la maldición y pude acudir a Ciudad Rodrigo, donde Míchel y Susana hicieron de excelentes anfitriones. A ellos agradezco el fin de semana excelente que pasamos. Y a su familia materna que nos abrieron de par en par las puertas de su casa y llenaron nuestros insaciables estómagos.

El berraco mirobrigense de origen celta
Últimamente, la falta de tiempo está restringiendo mis entradas en el blog, así como la extensión, calidad y temática de las mismas. En cualquier caso, simplemente al respecto contextual reseñar que sus orígenes fueron de establecimiento celta, concretamente vetón y que el posterior desarrollo se considera que fue romano y correspondía al nombre de Miróbriga, hallado por todas partes. De aquí el gentilicio de la ciudad: mirobrigense. Es una hipótesis posterior; ya que existen pocos vestigios arquitectónicos que lo afirmen. La actual denominación de Ciudad Rodrigo, a grandes rasgos viene tomada del conde Rodrigo y en algún texto figura "Civitatem de Roderic", data del siglo XI y tras la integración territorial en los reinos cristianos en el periodo de Reconquista del rey leonés Alfonso VI.


Cenita con Susana, Míchel y Juanlu

Viajé con Juanlu y llegamos el sábado tarde. recogimos a Susana y Míchel, momento en que dejó de llover y, tras dejar los trastos, dimos una visita rápida a la ciudad por la parte exterior (el interior de los edificios, a esas horas ya no se puede visitar) y tomar unas cañas, a las cuales se unió temporalmente Abel, muy ocupado en la organización, fuimos a cenar a Vilar Formoso, Portugal, punto aduanero en el cual situamos un restaurante llamado Montecarlo, donde aún se puede cenar un arroz caldoso de marisco y un bacalao "a bras", postre, vinho verde, café y copa por... 20 euros!! Y exquisito.
No comment
Cómo no, nos vimos obligados a tomar algo, ya que habíamos quedado con Abel, aunque cuando dio señales de vida, ya era cerca de la 1 de la noche y algunos ya estamos mayores para estas alegrías horarias. No exactamente por las horas, es que si me lío, ya no hubiese corrido...

Al día siguiente nos levantamos y tras dudar sobre la indumentaria; ya que daban lluvia segura como pronóstico, salimos a la calle, a por todas.



La carrera es una carrera menor pero de una organización excepcional en la cual todo gira alrededor del corredor. No sólo existe una difusión mediática y una presentación en condiciones, sino que el cariño con el cual se trata al corredor es digno de reseñar. La salida es en el pueblo de Sancti-Spiritus, al que se llega trasladado en autobús de la organización. El ropero es el coche de los bomberos, Un bar en la plaza del ayuntamiento está abierto listo para los que tomamos el café previo. También la iglesia del pueblo abre a modo de vestuario y entrega de dorsales. La tarde antes se entregan dorsales y hubo una charla del conocido Ironman David Diego "Del medio maratón al Ironman".

Se toma la salida y tras dar una vuelta por el pueblo se enfila la carretera comarcal que une el pueblo con Ciudad Rodrigo. Esta carretera es ahora poco usada; ya que circula paralela a la autovía, casi como una vía de servicio. El recorrido es más duro de lo que parece sin ser especialmente exigente: se discurre en subida muy ligera casi hasta el km 10, luego se baja para volver a subir un poco hasta el km 15 y, tras avituallar se baja para afrontar una dura rampa en el km 17 que se baja suave para acceder a Ciudad Rodrigo durante 2 kms llanos, afrontando el último en subida con la rampa corta de entrada en el recinto amurallada y meta en la Plaza Mayor, precioso lugar. Bien los avituallamientos (el km15 con glucosa), chip para tiempo bruto, bolsa con toalla y camiseta, agua, bebida energética, manzana, glucosa,... voluntarios que te quitan el chip de la zapatilla. Todo sonrisas.

Por bulerías, con la moto de cierre de carrera detrás
Mi carrera transcurre saliendo los últimos con Juanlu. No iban las piernas y tardamos como un kilómetro en alcanzar al señor veterano como se ve en la foto. Con la moto de la Guardia Civil cerrando carrera. Y a 5'30. le comento a Juanlu que vamos a ritmo de sub 2h y los últimos y que no he visto jamás un MM en el cual todo el mundo ande por debajo de 2h en meta. Pero me espanta ver la salida de leones. Paralelamente se celebra una MM por relevos, lo cual estimo que sea causa de que la gente que sale a hacer postas de 5 kms salgan más fuerte.

Precioso lugar de entrada en meta
Juanlu se va al poco y a mí aún me cuesta calentar las chirriantes articulaciones. Supero a pocos corredores. Así, paro a hacer un pis y me pongo con un grupo numeroso del cual al poco rato se van adelante dos corredores y yo también un poco más tarde, disgregándose. Al rato empieza a llover, fuerte un ratito pero sólo durante un par de kilómetros, saliendo el sol a continuación. La lluvia hará que me sienta mejor y voy muy bien hasta afrontar la rampa del km 15, esa que me dijeron "durísima". Vamos, si es un escaloncillo... y arriba el agua pero tras empezar a bajar a ritmo mayor aparece la cuesta... llegando al km 17. Se agarra. Y acaba en falso llano. Bien hasta el km 19 y en los dos últimos en los cuales quería acabar a un ritmo más alto me quedo sin fuerzas, adelantando progresivamente a Alberto "el Pirata", al amigo donostiarra el cual perdonará no nos hayamos presentado y nos debemos una en condiciones y llego a meta donde está Abel, previamente a haber recibido los ánimos de Agustín en el avituallamiento del km 15. Acabando en MM del año con 1h 56 pelao, que con lo que entreno, el viento de cara todo el trayecto y que no era trazado favorable... es como si hubiese hecho mínima para Londres 2012, jejejeje

Con los Piratas
Tras la carrera, cañita de recuperación con Míchel y el grupo de los Piratas con quienes nos vamos citando ya para Almagro, Coslada... ¿Maratón de Valencia?...

Duchita y a la comida para los corredores con entrega de trofeos y sorteo inacabable en el cual, evidentemente no nos toca nada.

La comida es impresionante. picoteo para todos con barra libre de vino, cerveza, agua, refrescos en las mesas con tortilla de patatas, pulguitas, patatas, cortezas,... Y aparte reparto de plato típico del lugar: huevos con farinato (contundente) y paella.

Vista del picoteo
Con Abel
Con Agustín
El farinato



 Para rematar la faena y después de haber comido... a casa de los padres de Susana a comer de nuevo. Y luego, evidentemente, siesta y de vuelta a los madriles.

Hay que volver el próximo año con más tiempo para verlo todo en condiciones.

Más fotos, en el álbum correspondiente y el track, aquí.

martes, 17 de abril de 2012

VIENNA CITY MARATHON 2012

Ellos saben donde está...
Hay veces que no se sabe muy bien por dónde empezar. Seguramente la crónica de un maratón muy bonito y emotivo. No creo que haya muchos como éste.

Siempre hablamos de las motivaciones que nos empujan a correr. Todas son razonables y respetables. Yo, que he hecho deporte toda la vida, empecé seguramente porque era lo más sencillo para estar en forma: trotar un poquito para intentar evitar el sobrepeso, los excesos gastronómicos y seguir limpiando la mente. Ahora, tras superar varias fases en el tránsito del corredor popular, no sabría explicar por qué lo hago. Pero sí que estoy seguro que, por vivir momentos como el del pasado domingo, vale la pena seguir haciéndolo.

A los pies de la mítica noria
La previsión meteorológica indicaba que llovería todo el fin de semana. De tal manera, Elena tomó la decisión meditada de no viajar, más que nada porque hacerlo con Jorge no era un tema sencillo de solucionar, en caso de lluvia. El clima real se encargó de fastidiarnos un fin de semana juntos en el cual prácticamente no cayeron más que dos gotillas que ni siquiera mojaban el pelo. Siendo así, el jueves tarde llegué a Viena, cogí el tren y me dirigí al albergue donde me alojaría. El suelo, mojado, hacía temer un mal fin de semana. El barrio, no muy próximo al centro, lúgubre y con algunas gentes sospechosas deambulando, pronosticaba una mala elección del lugar. Otro error. La lejanía era proximidad tomando el transporte público (bono-finde, 14 euros). Gran red de metro, tren, autobús y tranvía. Todo cerrado en las proximidades del albergue poco más allá de las 9 de la noche, me metí en un badulaque donde, además hacían pizzas, así que me pedí media y con dos birras me fui a un parque y, sentado en una mesa de madera, me la zampé y me dirigí a la habitación (de 3 camas) para ir estudiando el plan de visitas del viernes. No tuve compañía esa noche.

Estatua de Neptuno en Schönbrunn
Madrugué y, tras desayunar, me dirigí a la feria del corredor. Había mucha afluencia y tardé más de la cuenta en salir de ella. previamente y, al llegar con tiempo antes, me di un paseo por el Prater, empezando lo que se convertiría en una agónica jornada. tras atravesar medio Prater, llegué a las 10 a la feria y pude salir una hora después tras guardar cola. La feria no es grande, no es Berlín, pero está bien. Mucho producto energético, las habituales marcas de zapatillas, ropa deportiva y firmas locales (sponsors, fisios, médicos, proyectos soldiarios, etc.). Al salir ya inicié el primer maratón, pertrechado de agua, plátanos e isotónico que había comprado la noche anterior en el badulaque.

Que buen fotógrafo...
Jardines de Belvedere
Viena sorprende. Es una ciudad imperial con todo lo que ello conlleva. Grandiosidad en los edificios a juego con el Imperio, estilo neoclásico y también bastante barroco. La amplitud en los espacios hace apreciar aún más la majestuosidad de la arquitectura. Lo bonito del maratón es poder correr por las principales arterias y poder disfrutar de ello, sobre todo a partir del medio maratón. La parte central (Innere Stadt) es lo más visitado y turístico, salpicado de arquitectura entre calles peatonales y estrechas y limitando con la Ringstrasse que la circunda y que corresponde a las murallas de la ciudad medieval que fueron derribadas para la expansión de la ciudad a mediados del siglo XIX. Alrededor de él se encuentra toda la monumentalidad (Ópera, Ayuntamiento, Universidad, Museos,...) y en el exterior se encuentra la zona de Karlsplatz (Secessión, Naschmarkt, Iglesia de San Carlos Borromeo, un poco más exterior Belvedere). En el interior, el Barrio Judío, Albertina, Heldenplatz, la catedral de San Esteban,... Para no parar. No es mi intención hacer un taratado de Historia ni de turismo, pero si os animáis, tenéis una pequeña guía cuando queráis. Resumiré porque supongo que lo que más os interesa es la carrera en sí.

Monumento al Holocausto
El viernes visité Schönbrunn, Belvedere Bajo con sus espectaculares salas y el Alto con su exposición de pintura y escultura de todos los tiempos, especialmente recomendable la exposición de Klimt. Su famoso cuadro, "El beso" despierta unas emociones distintas viéndolo delante de tí que en la pantalla del ordenador. Tras haber salido a las 8 del albergue, me sentaba a tomar una cerveza a las 13.30, sin parar de andar. Luego ya me fui al centro pasando por Karlsplatz, el monumento al ejército soviético que liberó Viena de la ocupación nazi, San Carlos Borromeo, Ópera, Albertina, Catedral de San esteban, Barrio Judío, Monumento al Holocausto, Freyung,... hasta que vi un parque y allí me tiré a las 17.30 horas, sin poder dar un paso más. Recuperé fuerzas y crucé la Ringstrasse para buscar una terraza y tomar una cerveza hasta la llegada de Juanlu y Juan con quienes había quedado para cenar. Y llegaron, y nos tomamos unas birras. Y cenamos salchichen. Y schnitzel, el plato típico vienés (escalope vienesa) y tomamos schnapps. Y a dormir, estaba muerto. Esa noche tenía compañero en la habitación. Un islandés al cual compadecí porque estaba tan cansado que sabía que mis ronquidos echarían abajo el edificio. Me dijo que se levantaría sobre las 6 y le dije que sin problema, que ya estaría despierto.

Palacio Imperial de Hofburg. En obras, como media Viena
Stephansdom. En obras
Se levantó y se marchó mientras yo me iba a duchar. Le pregunté si había dormido y me dijo que no, que había roncado bastante. Lo malo de los albergues... La suerte es que el sábado noche dormí sólo. El viernes habíamos quedado en la feria a las 10. También con Marcial, otro amigo de Aranjuez. Desayuné y ví a Alberto y Jen que se alojaban también en el albergue. En la feria retiraron el dorsal y subimos en la famosa noria del Prater que ofrece excelentes vistas de Viena (lástima de día nublado). Después nos dirigimos al centro, con tal "mala suerte" que encontramos en la plaza del ayuntamiento una feria típica de la provincia de Steiermark, así que allí aparcamos para vivir sus trajes típicos, su música y cánticos populares, sus danzas... y sus viandas y cerveza. Creo que Juan, cagatleta de pro, se empezó a acojonar pensando en el maratón. Tras comer algo nos fuimos de nuevo al centro, dimos una vuelta y se marchó al albergue, mientras Juanlu y yo continuamos el Tour. Fuimos a la zona de meta para buscar donde quedar tras la carrera y ya buscamos para cenar, estábamos muy cansados. Pero quedaba lo mejor. A las 6 de la tarde buscamos donde cenar algo de pasta pero los italianos (no excesivamente numerosos) estaban llenos. Así, nos metimos a comer viandas típicas del país y nos zampamos una parrillada de carne que daba miedo (el miedo llegó la mañana siguiente) y a la camita. En un entre tiempo de cerveza en terraza vimos a Pepe y toda la numerosa tropa de Lodosa.

A las 6 sonó el despertador. Duchita, logística, al desayuno y con Alberto a la salida. Allí estaban Marcial, Juanlu y Juan y en el metro vimos a los lodosarras con los cuales ya no coincidimos. La zona de salida es amplia y tras ella se sitúan los camiones de guardarropa que los transportan a la meta, separados por pruebas. Como se estila en las pruebas "gama media" europeas, se comparte el maratón (10000 inscritos, menos de 6000 llegados) con un medio maratón (más de 20000 inscritos) y una competición de maratón por relevos. La entrega ordenadísima al igual que la recogida, en camiones con ganchos en los laterales para tenerlos ordenados por dorsal y localizarlos rápido. También había una competición de 4 kms pero con salida media hora antes y desde otro lugar para no entorpecer el espíritu familiar y/o de iniciación. Incluso una carrera de un kilómetro había.

De allí a la salida, con "cajones" o más bien zonas orientativas; ya que al poco de salir adelantabas gente que ya se notaba que bordearían el cierre de control. Veo que lo de colocarse en el lugar que no se debe también pasa fuera de España, no para mi consuelo. Salvo eso, me gusta lo que veo. Deporte popular de verdad, una fiesta, un evento social, gente en las calles (no como en Berlín) pero animosos, con los cacharritos esos de plas, plas, plas continuo y una sonrisa en la boca. Ni un coche pitando en ninguna esquina ni discutiendo con ningún voluntario. Gente corriendo con el chandal del Primark, con zapatillas "La Tórtola", vestidos iguales, gente disfrazada. Ya sé, no a todo el mundo le gusta esto. A mi me gusta que la gente haga deporte y se cuide. Por lo tanto, ponerse en la línea de salida para hacer una horita (aunque sea andando) en una competición de relevos, ya me agrada.

La zona de salida  se encuentra al norte del Danubio y el resto al sur. Con un clima fresco (en torno a 6 grados), algo de viento en muchas zonas, no intenso pero causaba sensación de frío se iniciaba la carrera, en varias salidas, tipo Behobia. Nada más salir se cruza por un puente con una imagen espectacular para la vista y se entra en el centro de Viena girando a la izquierda en dirección al Prater, allí se discurre para volver hacia el centro por la orilla del canal y coger dirección sur hasta Schönbrunn y volver dirección norte hasta casi la zona de meta donde entra el medio maratón mientras el maratón discurre por el Ring en una preciosa imagen de los museos, el Parlamento, al Ayuntamiento,...en el kilómetro 24 se vuelve a girar a la derecha de nuevo por la orilla del canal hasta regresar al Prater donde se llega hasta el estado Ernst Happel (otrora mítico Prater) y ya se sale en el 36 para bordear el canal entrando en el centro en el km 39 y transcurriendo por el Ring los dos últimos kilómetros, atravesando infinidad de arcos antes de girar a la derecha para correr los últimos 200 metros tras atravesar bajo la portada que da acceso a la Plaza de los Héroes, todos sobre una alfombra roja. Al llegar, medalla, plástico para el frío, bolsa con alimentos agua e isotónico, circulación por una zona con más agua, cerveza sin y fruta, y de ahí fuera del recinto a unas carpas para grabar la medalla, venta de merchandising, restauración y, más allá, los camiones ropero y unas duchas militares.

Después de grabarme la medalla, veo a Juanlu, nos damos un abrazo, me ducho y me visto y nos vamos a comer a la misma feria de ayer desde donde nos despedimos; ya que el regresaba el lunes y yo volvía la misma tarde. Antes, Pepe se vino a vernos y a darnos un abrazo (marcón, enhorabuena) y vinos a Marcial salir del recinto de la carrera y nos despedimos.

Mi maratón: a pesar de la sensación de pasarlo mal por la falta de entrenamiento, sabía que mi capacidad de lucha me ayudaría a llegar a la meta. Al principio fuimos Marcial, Juanlu, Alberto (que hacía el medio) y yo, con idea de ir a 5'40 el primer medio y bajar un poco en el segundo. Pero se me fueron porque paré a hacer pis un par de veces. Así que, sin presión de marcas, el problema me vino por la gran cantidad de paradas a evacuar en el primer medio. Ello no me permitía coger el ritmo, junto con muchas paradas en los avituallamientos(un fallo que solo los haya a un lado de la calzada y con gente poco experta participando) para no chocar y para evitar pisar los vasos de plástico sobre el suelo. A partir del 25 ya le ordené al cuerpo que dejase de protestar porque no pararía más. El trazado es muy favorable: sin ser plenamente llano, lo es bastante en casi todo el recorrido. Los tramos de subida ayudan a que no se haga tan monótono. Y existe el acierto de cruzarse en bastante tramos a partir del 26 con los que ya vuelven así te vas fijando en la gente y el cerebro descansa. Animación musical de percusión en muchos puntos, así como particulares que sacan los altavoces a la calle, espectacular la entrada hacia el Ernst Happel Stadion con la Tercera de Mahler una de las creaciones musicales más bella y perfecta jamás compuesta que ya empezó a ponerme los pelos como escarpias y, en pleno Prater ya sobre el 31, que te pongan toda la ida y vuelta hasta el km 35 la banda sonora de Piratas del Caribe... pues la carne de gallina. A acordarme de los que no vinieron, Elena y Jorge, de mi gente, de amigos corredores, de otros amigos que les gustaría haber estado aquí y no podían, de los hijos de la gran puta que no tienen otra cosa que hacer que arruinar la vida de los demás dedicándose a vertir zafias mentiras, de los que no están con nosotros... y de Óscar, que se fue sin poder correr un maratón juntos... Pues hala, lo que jamás podría esperar... corriendo y llorando a la vez.

De ahí a meta bastante bien aunque sufría mucho articularmente y me dolía la espalda a la altura del coxis y las rodillas notaban la falta de entrenos largos previos. Por lo demás, pulso bajo, pulmones y corazón controlados y músculos castigados, más por la acumulación de los tres días que sólo por el maratón. Sólo el kilómetro 40 se me hizo largo, me empezó a pasar mucha gente y ni el vals de Strauss ni la música animada ni las pomponeras ligeritas de ropa conseguían que levantase la barbilla del pecho hasta que empecé a fijarme que me adelantaban los de relevos que daban el do de pecho en el final de su diezmil y ya tiré para arriba animado (pica para arriba el final), adelantando de nuevo a gente y animando a los que iban parando. Al llegar al 42 vi a Alberto y Jen y ya me puse a hacer el tonto y giré para meta igualmente haciendo "la avioneta" y grabando con la cámara la entrada en meta.

Noveno maratón a la buchaca. A por el siguiente. Gracias a todos los que habéis mostrado vuestros ánimos, a los que han compartido este bonito reto conmigo y, más que a nadie, a mis dos amores, Jorge y Elena.

El track, aquí. Las fotos, donde siempre. Estoy subiendo algún vídeo que mañana espero rematar con títulos. Y añadir más fotos cuando reciba las de Juanlu, Alberto, Marcial y alguna que encuentre en carrera.

lunes, 26 de marzo de 2012

XXVIII MEDIO MARATÓN CIUDAD DE ZAMORA

No sé corrió en una hora. Dice algún conocido que no tiene mérito correr empujando el carrito. De acuerdo. El mérito es del enano que aguanta dentro tanto rato. Segundo medio maratón consecutivo con carrito.

Salimos el sábado por la tarde en dirección a Zamora. Nos dio tiempo a recoger el dorsal, dejar los trastos en el hotel e ir a cenar y de ahí a dormir. Poco más. Levantarse, correr, volver al hotel, ducharse ir a comer y volver. No hubo mucho tiempo para más, pero fue muy intenso.


La carrera, en sí, es curiosa. Con muy buena organización, es una carrera pequeña (420 llegados a meta), sin aglomeraciones de ningún tipo. Transcurre en dos vueltas, salida y meta en la pista de atletismo con servicios allí mismo (cafetería, baños, vestuario, duchas, guardarropa,...). El circuito es plano en general, ningún repecho considerable. Se sale de la pista de atletismo y se discurre junto a una de las orillas del Duero por un carril bici, girando a la izquierda para volver en dirección contraria por una avenida amplia y entrando en una zona de tierra hasta llegar a los aledaños de la pista y otra vuelta más. En el recorrido hacía viento a la ida y a la vuelta, sin abrigo de los árboles se notaba algo de calor.

Fui con el peque en el carrito y con Juanlu hasta el km. 15, momento en que el peque no encontraba un coche y paré a bsucarlo. Juanlu se fue y de ahí hasta meta sólo. Poco público, los que encontrábamos andando por el carril bici y ya en zona de meta. La bolsa con botella de vino D.O. Toro, camiseta y chip con alfombra sólo en la llegada.

Una carrera muy recomendable, mejor con tiempo para ver Zamora, en pleno camino a Viena y que supone completar mi provincia número 27 en la que he participado en una carrera. Lo mejor, la compañía de Juanlu que parece se recupera de su rodilla y la gran alegría que nos contagia super Jorge.

Zamora sorprende porque en cualquier parte encuentras una sorpresa en forma de arte románico. Un poco pasado por la limpieza excesiva de muros, tal y como esas limpiezas dentales que serán muy bonitas para salir en TV pero que deslumbran ante el atisbo de la sonrisa tras la comisura de los labios.


Si la cena fue buena, la comida con viandas típicas (arroz a la zamorana y cochinillo tostón) acompañada de un D.O. Toro, sensacional.

Las fotos, donde siempre, espero añadir alguna que me prometieron en carrera. El track, aquí.

Viena, 20 días TIC TAC...

lunes, 19 de marzo de 2012

I MEDIO MARATÓN DE ARANJUEZ

Esta semana tocaba doble estreno: estrenamos carrera nueva en su primera edición y debutamos en medio maratón con carrito.

Me levanté relativamente pronto para preparar las cosas y no despertar a Jorge; pero en su línea de madrugador, se despertó antes de lo previsto, así que no fuimos con prisa. Tras desayunar y vestirnos, enfilamos para Aranjuez.


Allí en el mismo parking ya me encontré con Carlos y, tras montar el carrito, fuimos a por los dorsales. De camino vimos a Chema 4 pipas, a los Caprus, y en zona de dorsales a Ricardo RdB (primero en su categoría con MMP, 1h12') y a Jesús quien, junto con Carlos se nos unió para tomar un café previo. Poco antes de la salida llegó Juan con Alfredo. Faltaban muchos conocidos que al final no vi, a pesar de que ya saben que yo siempre salgo el último (máxime llevando carrito). Otro día será. En la zona de salida vi a Bebeto y Jose y conocí a Óscar y el grupo de @coentrena. Nos hicimos alguna foto pero Jorge no estaba ayer para fotos: si veía una cámara, agachab la cabeza o se daba la vuelta para no salir. Eso sí, vestía su camiseta del Triatlón Valdemoro, cortesía del Tri-Val y su alma mater, Molina.

La carrera se celebra, como está tan de moda, compartiendo salida con otra prueba menor: una de 7 kms. Se transitaba conjuntamente hasta que, cerca del km 6, se bifurcaba y cada una seguía su recorrido. El perfil es llano coma la palma de la mano. Esto vaticina que, a partir del año que viene en nuestro país, Marquitislandia, la carrera se va a masificar (o bien se acabarán los dorsales pronto). El trazado es extraurbano y sólo entra en la ciudad para llegar a meta, única cuesta del recorrido. Se discurre prácticamente en su totalidad por carreteras franqueadas por hileras de árboles en ambos márgenes, algunos tramos de tierra y sólo en un tramo hay asfalto muy degradado. Para algunos puede ser aburrido; pero a mí me pareció precioso poder correr por allí. Hay que decir que en la mayoría de tramos se podía correr por tierra en las cunetas. Poca gente animando, claro excepto en zona de meta.

La carrera estaba prevista para que el peque fuese capaz de aguantar sin protestar dentro del carrito y, en segundo lugar, que yo fuese capaz de empujar todo el tiempo. Salvo paradas puntuales técnicas (agua, galletas, pis, blabla) y la inconveniencia de que te den palique cuando vas empujando, fue todo muy bien. Si tenía dudas de como respondería y mi expectativa más optimista era de ir a 6' todo el camino, tengo que decir que estoy ampliamente satisfecho de haberla sobrepasado.


Al final, cervecita con Carlos y Jesús y para casa, que llegaba la hora de comer del enano. La zona de meta muy bien, con bolsa normal (camiseta, agua, mandarina, isotónico, zumo, revista y barrita). Todo muy amplio, sin aglomeraciones en recogida de dorsal, salida amplia sin embudos, meta sin atascos,... Lo único curioso es que no había avituallamientos cada 5 kms, sólo en 3 puntos y a partir del km 7 (quizás para que no avituallasen los de la carrera de 7 kms). Curiosamente, yo que me hidrato siempre, bebí muy poco esta vez. Enhorabuena a los organizadores. Eso sí, ojito, que el año que viene, visto lo favorable del terreno se llenará de corredores para hacer marca y habrá que hacer nuevas previsiones.

Este domingo, la siguiente: MM de Zamora... y también con carrito (y con Juanlu). Aquí os dejo el track y algunas fotos, están donde siempre. Las fotos de carrera y meta, cortesía del gran Sebas Navarrete.

martes, 13 de marzo de 2012

EL PAÍS DE LOS CORTESANOS

Este post tenía varios posibles títulos. He optado por éste porque creo que es un reflejo del estado de cortesanía (valga peloteo como sinónimo extremo) permanente en que vive este país. El subrítulo sería "O como pasar de ser tratado como Duque a ser nombrado por el apellido en un abrir y cerrar páginas de periódicos". 

Es habitual hacer leña del árbol caído. Vaya por delante que no hay sentencia y que las pruebas demuestran lo que evidencian. Sin embargo, estando en un estado de Derecho, lo que vale es la sentencia judicial. Me parece tremendo lo que se ha hecho con Urdangarín. Este linchamiento público parece más o menos razonable desde el punto de vista ético en tanto en cuanto son los medios de comunicación los que dictan cuales son los planteamientos morales de la sociedad. La actitud de los partidos políticos poco favorecen al desarrollo progresivo de nuestro país. Gobierno yo y lo que vale es mi ideología. Gobierna el otro y se carga de un plumazo todo lo anterior para legislar conforme a sus convicciones ideológicas. Léase, posturas irreconciliables. No nos movemos del sitio. No avanzamos como sociedad moderna. Rayano en la indefensión, más triste se vuelve cuando los jueces éticos son personajes televisivos de escasa condición moral.

Una vez formulada la premisa, vamos al grano. Es totalmente escandaloso lo que se ha conocido del caso a través de la prensa y más escandalosa aún que se haya filtrado desde el juzgado. Se debería pedir algún tipo de responsabilidad y estudiar que sucede (o si hay que suprimir) la figura del "secreto de sumario". Cuanto más secreto, más conocido es. Valoremos este punto.

Sin embargo, me gustaría ir un paso más allá de manera breve, que quiero sea el eje de mi propuesta: si Urdangarín se ha beneficiado de su situación como miembro de la familia real... ¿alguien garantiza que no suceda lo mismo en el caso del resto de miembros?. Lo triste del caso es precisamente ésto, que nadie sepa nada de lo que rodea a la familia real, una opacidad impresentable en estos tiempos. ¿Nadie ha puesto en duda si la familia real posee bienes independientes de su salario obtenidos, bien sea a través de su posición o con negocios con terceros? ¿Nadie recuerda hace años las insinuaciones de negocios con Prado y Colón de Carvajal y un exótico y, cuando menos siniestro, príncipe Tchokotua?

En un país en el cual cualquiera que toca dinero público se forra (y me retrotraigo a las declaraciones impagables y nunca olvidadas de aquella olvidable ministra "el dinero público no es de nadie") con chorros de millones de euros administrados por los políticos y asignados a amigos gürtelianos ("te quiero un montón") a cambio de unos trajecillos o regalitos para las señoras o hijos, velódromos de luxe en lugares donde no va en bici ni el tato, caso campeón con reuniones express dentro del coche oficial en una gasolinera, ERE's fraudulentos (gastados en cocaína o putas me da igual que si se lo gastan en Marlboro y gintoni's) o Invercarias (yo invento mejor que nadie)...¿alguien se atreve a decir que en la casa real todo es tan brillante como el crisol de la RAE? Y si no han dado nunca nada ni al Rey ni al Príncipe... ¿cómo se les ocurre darlo al marido de la infanta, duque consorte o, actualmente exjugador de balonmano con multas de tráfico?. Porque ya sabemos: "Del Rey abajo, ninguno" (Francisco de Rojas Zorrilla, 1651)...

Y, yendo más allá: ¿es necesaria la monarquía en los tiempos que corren? ¿O es inherente a nuestro intrínseco carácter de cortesano y necesitamos ser vasallos de alguien para autoafirmarnos como sociedad (inmadura)?