viernes, 2 de mayo de 2014

MÁS INFO SOBRE EL XIII #runandbravas

La primavera se manifiesta exhubarente en los circuitos del XIII #runandbravas. Si no llega pronto el día 15, el trigo verde ya empieza a encañarse, las flores de cardo a alcanzar su máximo tamaño antes de empezaqr a secarse y el paisaje verdoso tornará en dorado secarral.







Definitivamente, la hora de cita será a las 10 AM el día 15 de Mayo en la Cervecería Munich de Valdemoro. Para los que no conocen, se halla en la Calle Mercurio (Peatonal) así que hay que guiarse por la Avda Mar Mediterráneo 111-141 y es en la parte posterior de la urbanización. Como referencia de la urbanización, hay un Supercor muy visible en los locales comerciales. Se puede traer equipaje para dejar allí y cambiarnos, nos lo custodian.

Definitivamente, y dado que hay quien se anima al pinar, se conservará la ruta de 17 kms. También las de los puente de 11 kms. La de 4 kms la dejamos entre interrogantes pues poca gente se anima, por el momento; aunque es próxima y sin posibilidad de perderse, siguiendo un trozo de vía pecuaria. Afortunadamante ya muchos conocéis las rutas y no tendréis que para para esperarme, jejeje...

Posteriormente tendrá lugar el braveo en dicho bar y la celebración del II concurso de salsa brava #runandbravas. Os animo a que partipéis, el primer concurso estuvo muy divertido.

Y, para los más valientes, ya conocéis el clásico "fin de fiesta" con el chupito de Sambuca...

Solo precisar que es día laborable en Valdemoro, así que estéis atentos a no aparcar en zona de estacionamiento regulado!! (hay sitio libre de pago de sobra).

Si hay dudas, las comentamos. 

Animaos a acudir y, sobre todo, a participar en el concurso de salsa brava!!!










martes, 29 de abril de 2014

CONVOCAMOS XIII #runandbravas



Vuelve el #runandbravas. Tal como hace un año, repetimos evento en el mismo lugar: Valdemoro, a las 10 de la mañana, para que quien tenga que dejar a los peques en el cole tenga tiempo de venir. El braveo y lugar de cita será la cervecería Munich, como en anteriores ocasiones.
Para esta cita necesito algo de feedback por vuestra parte. En anteriores ocasiones, la ruta de 4 kms la suprimimos; pero si acuden runbraveros con niños se puede mantener y que la hagan en bici o al trote. Por otro lado están los 11 kms de los tradicionales puentes (esperemos que sin barro) y los más de 17 kms por el Pinar del Cerro de la Mina.
Para acabar, me gustaría poder convocar un nuevo concurso de salsa brava en lo que sería el segundo que celebramos. También necesito información por vuestra parte si lo véis interesante (y si estáis dispuestos a participar).
En breve despejo las incógnitas de los circuitos definitivos y si celebramos concurso.
Gracias por vuestra colaboración.

lunes, 28 de abril de 2014

ROCK AND ROLL MADRID MEDIO MARATÓN 2014



Y un año después…volvimos a la aventura pero esta vez solo para la mitad de kilómetros. La tarde del sábado me llamó Pepe para decirme que tenía disponible un dorsal para el medio maratón. Como tenía pensado hacer la misma distancia por la estepa valdemoreña pensé que casi sería mejor hacerlo en compañía.
Como no había mirado puntos de reunión ni nada al respecto, me fui para la salida, madrugón previo para poder aparcar en las cercanías del Retiro, sin divulgar mi presencia. Preciosa imagen del amanecer al salir de casa... En la zona de guardarropa pude ver ya algunas caras conocidas como Antonio y Elo, algún tapiero, Vanessa la compi de curro de Elena y al quintento de vagos David, Óscar, Germán, Javi y Jorge. 


De camino a la salida nos cruzamos con Alberto el Presi, con jan y Ruth y, ya en Neptuno tuve el placer de volver a saludar muchísimo tiempo después al mítico Corraliego.

Nada más salir vi a algunos Garabitas y también a Pedro a quien he leído en FB que no pudo llegar a tiempo a la foto de rigor. Y, enfilando Castellana hacia arriba, en lo alto de un puente a Román tomando fotos. Ya en Menéndez Pelayo a Antonio tomando fotos, a Bebeto en la puerta de Alcalá y, en la zona de meta a David, Macu, Ana,…

 








Hay que decir que me pareció un maratón mejor organizado que el año pasado. A pesar de las quejas de la lejanía del ropero respecto de la salida, hay que decir que no observé ninguna aglomeración y los bultos bien ordenados. Salvo algún detalle (propio de todos los maratones) como los primeros avituallamientos muy masificados y que se quedaban sin agua en uno de los dos lados. Me pareció mala la zona de salida, sin señalizar y los "corrales" muy abiertos a cualquiera, corredor o no y de cualquier corral. El único error en carrera fue el avituallamiento del km 15 en el Medio Maratón, que se encontraba pasado el km 16. En meta, llegadas separadas de maratón y medio maratón, salida señalada para participantes sin dorsal (a los cuales se permitía pasar previamente por avituallamiento) y voluntarios delante de la entrega de medallas para no permitir el paso a los sin dorsal (algunos ya se iban a por ellas). Del trazado no puedo opinar ya que son solo apenas 14 kms comunes pero los servicios me parecieron mejores en líneas generales.
Respecto a mi carrera: en la salida se metieron entre el gentío Óscar y David así que nos quedamos Jorge, Germán, Javi y yo los cuales fuimos entre chanzas (y varias paradas a evacuar) al tran tran hasta separarnos. Al poco vi, en una calle en la cual giraba el trazado en sentido opuesta, a Jesús, al cual pensé que alcanzaría pronto pero se me atragantó la cuesta de Ortega y Gasset y empecé a arrastrarme con sed esperando el avituallamiento del km 15 que apareció pasado el km 16. 

Sorprendentemente era como un banquete: agua, isotónico, plátano, gel. Así que paré a comer un plátano y Jesús estaba esperándome. Mientras caminamos masticando potasio, vimos a Antonio lanzando ávidos disparos a su cámara y allí cruzamos unas frases para seguir hasta meta.

 








Y un año después…otra vez entrando en meta en el Retiro. No estuvimos todos los de hace un año, espero que pronto lo estemos.
Después, al salir, descubrimos un recóndito chiringo ideal para un #runandbravas y, ¿cómo voya rechazar una invitación a una cerveza?...

Quería felicitar a todos los participantes en cualquiera de las pruebas, así como agradecer la presencia al público y la dedicación de los voluntarios.
Esta fue una mañana divertida de un domingo cualquiera. Las fotos, donde siempre (pinchando sobre "mis fotos").

Queda una semanita para el cambio de chip. Está avisado el neurocirujano para que no me estropee la única neurona sana que me queda. A divertirse con el gran Louis Prima...

miércoles, 23 de abril de 2014

XII #runandbravas

Ayer celebramos el duodécimo evento... Con escasa participación en el run (diez valientes) y mayor presencia en las bravas donde había la misma cantidad de no-corredores, prácticamente.








Quedamos frente a la salida del Intercambiador de Moncloa y hay que resaltar la puntualidad de todos los asistentes al evento. La sospresa fue la aparición estelar de Ricardo, que apareció desde el volante de un autobús y nos puso de muy buen humor.












El recorrido por el parque del Oeste fue bonito, fresco, bajamos hasta el Templo de Debod, foto y vuelta para unos 7 kms y nos dirigimos al braveo a la Cervecería Bravas (original nombre, no?) . Las bravas muy ricas, con un corte peculiar y salsa muy especiada, las mixtas estaban especialmente buenas. Volveremos!!





Y viendo el Atleti...se acabó el XII, muy cortito pero intenso, con el anuncio de que el XIII será el día jueves, 15 de Mayo por la mañana en el bar Munich de Valdemoro. Festivo en Madrid, San Isidro. Id haciendo hueco en vuestra agenda!!! En breve informamos más ampliamente.



Y todas las fotos... pinchando aquí


viernes, 11 de abril de 2014

CONVOCAMOS XII #runandbravas



¡¡¡Pues ya estamos aquí de nuevo!!! Tras un pequeño parón por falta de fechas disponibles y tiempo para preparar el dispositivo, nos disponemos a celebrar un nuevo evento #runandbravas, que hará la edición número XII.








En esta ocasión, el lugar elegido para la parte deportiva es el Parque del Oeste. Un continuo sube y baja que iniciaremos cuesta abajo y finalizaremos con una parte final de ascenso. En total suman unos 6 kms de caminos de tierra; pero con posibilidad de discurrir por los caminos tanta longitud como se quiera. Lo ideal es hacer sobre los habituales 45-50’. 




Os pongo más o menos lo que sería un recorrido estándar, iniciado bajando desde Moncloa hasta el Templo de Debod  y regreso. Pasaremos bajo el funicular, junto a los jardines de la Rosaleda y discurriremos entre búnqueres de la Guerra Civil.   Este enlace nos lleva más o menos a lo que podemos hacer como base.






Después, iremos al braveo a Cervecería Bravas, en la calle Meléndez Valdés, 62. Lugar de escaso aforo en el cual podremos entrar todos…o no, jajaja. Las patatas están muy ricas, hay cuatro tipos distintos y la salsa es peculiar, de buen sabor, especiadito y con un leve toque picante.    
 

Día: Martes, 22 de Abril.

Hora: 19,30h

Lugar de quedada (pinchar aquí para enlace al plano): Paseo Moret/Princesa, frente a la puerta del metro Moncloa. Metro cercano: Moncloa, líneas 3 y 6 (circular)

Muy importante para los que vayamos en coche: las zonas de estacionamiento próximas no son libres sino reguladas a través del SER.

OS ESPERAMOS!!!! 

Y... bonus track!! El XIII #runandbravas ya tiene fecha: 15 de Mayo. Pronto ampliamos detalles!!!


jueves, 27 de marzo de 2014

MARATONA DI ROMA 2014



IN BOCCA AL LUPO




Hace ya bastantes meses tomé la decisión de retomar mi actividad maratoniana en Roma 2014. Lo hice con tiempo suficiente para poder preparar con cierta solvencia la prueba. Es más, en un #runandbravas se propuso el tema de correr un maratón, comenté que iba a Roma y se animaron unos cuantos valientes (más algún otro que se tuvo que quedar en el camino y a quienes echamos de menos en la aventura).El hacer un maratón acompañado es una buena fuente de motivación y garantiza llevar una decente preparación previa. Pero nada más lejos de la realidad. Este cansancio eterno, compañero inseparable de fatigas en el último año, no me abandona. Así que, dudando hasta el último instante, con una bolsita exigua de kilómetros a ritmos paupérrimos (el cuerpo no da para más) me decidí a afrontar el reto.

Triscaidecafobia. Fobia al número 13. Tiene su origen en la mitología nórdica precristiana. El mito dice que en un banquete en el Valhalla fueron invitados doce dioses. Loki, el espíritu de la ira, del engaño y del mal que no estaba invitado, se coló, sumando a trece presentes. Loki elaboró una estratagema para matar a su hermano Baldr, segundo hijo y predilecto de Odín, el más venerado por los hombres, el de mejores cualidades físicas y un sabio y de quien estaba celoso al ser indestructible ante todos los materiales. Con malas artes, Loki adivinó que Baldr podía ser dañado por un material, el muérdago. Se hizo con él y consiguió darle muerte a través de un tercero vía flecha impregnada con muérdago. Hay varias versiones sobre la muerte pero esta es la más extendida. Hay, En eso que llamamos actualizaciones, se ha homologado posteriormente con el número de 13 asistentes a la última Cena o con el Arcano número XIII del Tarot, La Muerte. También el código de Hammurabi se salta la  norma 13, al ser considerado de mala suerte.

No soy estrictamente supersticioso pero si de costumbres o pequeños ritos, más bien relacionados con algún objeto de “buena suerte” que mi testarudez empuja a seguir manteniendo a pesar de su evidente falta de efectividad. Un día, cuando era un pequeño, mis padres hicieron un esfuerzo importante en comprarme una camiseta de fútbol de algodón, de aquellas de los años 70. Color azul marino de manga larga. Me gustaba el número 13. De tal manera que recorté de una vieja sábana un 1 y un 3, los pinté con rotulador negro y los cosí a la espalda. Aquél frío sábado de invierno, quedé temprano con mis compis de clase para ir al cole, tocaba partido de fútbol. De camino, un gato negro se cruzó en mi camino y pasé bajo una escalera. Comenzó el partido. Primera jugada, balonazo en todos los morros de uno de aquellos globos naranjas marca Kaplan. Me reventó la nariz. Evidentemente lo achaqué a la suma del 13 más el gato más la escalera. Con el tiempo, lo del gato y lo del 13 lo llevo muy bien, pero lo de la escalera no lo llevo. Éste, tras mucho resistirse, era mi maratón número 13.

El exorcismo que debía llevar a cabo no era enterrar supersticiones sino que era volver a enfrentarme a 42 kms. Y volver a coger confianza en seguir con la actividad física, cuando en realidad lo difícil es ponerme las zapatillas porque salir a correr a diario es un auténtico sufrimiento. Desde luego, esta situación era la más adecuada por el contexto: sufrir un Vía Crucis. Y más después de la mala sensación (no muscular sino de una cierta incomodidad cardiovascular) con la que acabé el Maratest y que un electro "express" se encargó de disipar.

Podría escribir un post interminable. En Roma hay mucho que ver y de lo que hablar. Intentaré ser todo lo conciso que pueda. Salimos desde Barajas el jueves tempranito Elena, Jorge y yo. Llegamos al “hotel”. No era más que un piso con habitaciones acondicionadas a modo de hotel (parece ser bastante usual en Roma) pero con habitación limpia, decente, baño propio, televisión y wifi. El desayuno, en una cafetería en la calle. Pero…por 20 euros PAX creo que no podía esperar el Waldorf Astoria. El camino ya sirvió para comprobar que el tráfico en Roma es una aventura. No se conduce mal sino peor, y el respeto a los peatones es cero. Si tienes confianza en que los coches paren ante un paso de cebra, estás equivocado. Debes lanzarte o no paran. Y ello no es garantía de que lo hagan… Incluso tengo la anécdota de un autobús pitándome mientras cruzaba un paso de cebra para que me diese prisa!!!
No sé si lo he dicho o lo repetiré pero Roma como ciudad me ha decepcionado un poco. Me ha parecido muy abandonada: todo en obras, el cuidado de las vías inexistente, agujeros en las aceras y el asfalto, mucha suciedad,...  La parte monumental con gran parte de los edificios envueltos en andamiajes... Pero hay mucho que ver y muy bonito. Por ello es aconsejable ir con tiempo, sin niños y listo para un palizón de andar. Poco aconsejable plan para antes de un maratón pero...nunca escarmiento!!

Buscando un sitio para comer encontramos un restaurante local, Andrea. Vimos que estaba lleno de locales comiendo, así que pensamos que lo mejor es ir a un lugar frecuentado por locales porque había posibilidades de comer bien. Repetimos dos veces más en posteriores ocasiones. El aceite de guindillas no picaba…quemaba. La gastronomía es la esperada, ensaladas variadas, siempre la pasta al dente y las pizzas de base fina pero crujientes y rígidas, no lo que tenemos por aquí. especial descubrimiento: la pizza de patata, la cual habrá que experimentar hasta alcanzar maestría culinaria en ella.

Mientras la family hacía la siesta, fui a por el dorsal. Empezamos con las críticas: sería conveniente señalizar la zona desde la salida del metro. No es complicado y existen tecnologías; pero aún quedamos aquellos fieles a la precisión de la raza humana, capaces de preguntar a lugareños una ubicación, hacerles  caso y…evidentemente perderse por seguir instrucciones erróneas.La feria no está mal en su ubicación. No está lejos del metro, en el exterior de la Ciudad (penúltima parada de la línea de  metro). Sin embargo un poco laberíntica y haciendo seguir un flujo que obligaba a pasar por los stands de maratones y saliendo con un kilo de papel para remitir a Carlos Utrilla. No me gustó ese “pasa por donde yo te llevo”, prefiero hacerla libre. 
La feria es completa, no había exceso de tiendas vendiendo productos y las grandes marcas estaban presentes con sus últimas novedades. Cuando fui había muy poca gente y no tuve que guardar cola. La bolsa: una mochila (de uso obligatorio como ropero el día de carrera), una camiseta NB, un kilo de folletos y un paquete de espaguetis. Suficiente.

 El chip, integrado en el dorsal, el cual era de gran calidad, personalizado y que es el primero el cual llega a meta intacto, a pesar de toda el agua que les cayó encima. Como me perdí para llegar a la feria y quería llegar regresar me pegué una buena paliza. Nos preparamos y fuimos ya de turismo, Coliseo, Pirámide, Fontana di Trevi. A cenar y a dormir.

Por la mañana siguiente siguió el trote: Plaza España, Trinidad del Monte, Panteón, Plaza Navona y de nuevo a Fontana di Trevi. El pobre Jorge aguanta sin rechistar (demasiado) las palizas de andar así que hay que llevarle a la fuente de la monedita y los deseos para que cargue baterías. Comida en Andrea, a la cual se incorpora Juan y siesta. Ya por la tarde más paseo, Bocca de la Veritá, Ponte Rotto, mini incursión al Trastevere para regresar. Sinagoga, Fuente de las Tortugas, Campo di Fiore,… otra palicilla a andar. Aquí ya se nos unió Pepe para cenar. A dormir.








 Por la mañana, Museos vaticanos. 3 horas de admirar las bellezas del arte que el hombre crea para disfrute de la raza humana y que está en manos de unos poquitos… Muchas fotos y algún “selfy” impagable.





 
Después se nos unieron Elena y Jorge, más tarde Gerardo y por último David, acompañado, para comer. Después siesta y, mientras Pepe iba a la feria, preparar los trastos para la cena en Andrea.







 


Se incorporaron Alberto y Jen (a David ya no le veríamos más). Aquí los valientes se atrevieron a probar un poco de aceite de guindillas y una sobrasada picante que hizo las delicias de los comensales…



  



Al día siguiente nos dirigimos a la salida. El cielo está gris y chispea. Ahora para. Vuelve a chispear. Nada grave. La organización de la salida es excelente. Criticaría la falta de señalización en los camiones-ropero, debería ser previa en el folleto ya que son muchos metros y la hora de aglomeración hace complicada la logística. Pero sin colas para dejarla, guardada en el interior del camión colocada en ganchos de manera ordenada, el camión con los intervalos de dorsales bien visible e identificado…

El acceso a los cajones no es lateral. Se accede desde el final por tres pasillos. Cada uno desemboca en la zona y están separados por miembros del ejército, hombro con hombro. Empieza a llover. Fuerte. Más. Aguacero. Se estropea la megafonía mientras nos helamos bajo el agua. Ohhh. Para de llover. La gente aplaude. Vuelve la megafonía a falta de dos minutos. Se sale con 10 minutos de retraso. A las 9 h cuando se anunció a las 8:50.

La salida es espectacular mientras suena “The Final Countdown” de Europe. Con el Coliseo a nuestras espaldas, caminamos por la Vía de los Foros Imperiales pisando cientos de plásticos. Hay una pequeña retención a 200 metros de la salida, la gente no quiere pisar los charcos (muchos) que hay en el adoquinado. Para mi desagradable sorpresa, encontré en Roma una ciudad sucia, desvencijada, con sabor a crisis y decadencia. Todo en obras, todo viejo, agujeros en el asfalto, el metro sucio, los trenes y tranvías tenían décadas... Desde luego, si nos encontrásemos ese nivel aquí, quemábamos a los políticos.

El recorrido es espectacular y discurre siempre muy próximo al Tíber. A veces cruzando de orilla a orilla, sobre todo en los primeros kilómetros. Poco asfalto y alguna que otra rampa sin inquietar. Los avituallamientos bien, generosos en efectivos, largos (agua e isotónico y , a medida que avanzaban los kilómetros fruta y galletas, sin geles) y entre avituallamientos, esponjas. Hay que ir con cuidado con los adoquines, vista en el suelo.

Llegamos a Plaza San Pedro en el km 18 por la avenida de la Conciliación. Hay numeroso público en casi todo el recorrido, sin llegar a ser un gentío. Pero el que hay, salpicado por todo el recorrido es muy animoso. No faltan gritos de “Forza, sei bravi” y aplausos de gente anónima que nada tiene que ver con la carrera. Mucha animación de orquestas, sobre todo militares, al principio. Desde media carrera hacia el final, ya animadores con música y micrófono en ristre. La segunda mitad es de perfil mucho más amable salvo dos repechitos (km 28 y 35) y el repecho serio del km 40.

Hay zonas espectaculares. Particularmente la que más me gustó fue desde Plaza Navona, pasando junto a las terrazas, tipo Almansa,  hasta Plaza Venecia, girar por la Vía del Corso vallada y llena de público hasta la Plaza del Popolo y regresar en dirección opuesta por la paralela Vía de los Babuinos, kilómetro 39 tomando de nuevo empedrado que si no vas bien, lo acusas. Además, la subida por el túnel en el peor repecho de la carrera es de las que anima a parar en el avituallamiento del 40 y nutrirse bien para llegar a meta. La meta, este año cambió respecto a anteriores ediciones: antes se llegaba dejando el Coliseo a la espalda y ahora se llega hacia el Coliseo, entrando ante una formación de gladiadores.

Bajo mi punto de vista es el maratón más bonito de los recorridos de cuantos he corrido, el trazado no tiene parangón y la organización es de muy alto nivel. Para repetir estando mejor. Eso sí, como evento en conjunto, Berlín está muy lejos. Habrá que seguir descubriendo nuevos eventos.

En meta, medalla, manta térmica PARA TODOS, bolsa con agua e isotónica, galletas, té… Y UN TORMENTÓN DEL 15 (eso sí, todo sin colas).

Mi carrera. En la salida despedimos a Jen que corría la Stracitadina, luego a Alberto, Pepe y Gerardo y me quedé con Juan. Mi carrera fue lamentable. Mi objetivo estaba en 4:59’59” dado mi historial reciente. Mi objetivo deseable 4h50’. Salí y me encontré cansado (que novedad) y más o menos fui decente hasta al km 18 con Juan esperándome, las típicas paradas meonas, nada nuevo, pero ya en el km 8 estaba pensando en irme para casa. Aún así, como sé que me encuentro mejor cuando llevo rato fui más o menos en línea hasta el km 19. Otra paradita al pis y ahí ya fue un drama pues no podía ni despegar los pies del suelo. En fin fui más o menos de mal en peor pero no de manera regular. Había momentos de peor en los cuales se intercalaba algún mal. En el km 28 hay un repechito pequeño y todo el mundo iba andando así que me animé viendo que yendo a 8’ adelantaba gente (os puedo asegurar que es posible!!!) y poco después tuve que parar por una emergencia (malditos geles caducados) que ya me colocó en suerte para que en el tramo final de adoquines me diesen la estocada final. En el avituallamiento del 40 ya me lo tomé con muuuuuuucha calma, me zampé todo lo que había en las mesas, anduve por el repecho hasta el final del túnel y de ahí a meta ya fui corriendo bien. Fue mi único tramo andando. Como no, acabé reventado (la segunda media calculo que me iría a 2h40 o superior). Se me fue la cosa 5 minutillos…jajajajaja.

Sufriendo como un perro pero llegando a meta.


ESTE PASEO VA DEDICADO A MI AMIGO PEPE, AL QUE ESPERO UN DÍA ACOMPAÑAR EN UN MARATÓN. Eso sí, llegando un par de horas más tarde que él.


Un estupendo fin de semana en compañía de los amigos Juan, Pepe, Alberto y Jen, David. Gracias a todos por los buenos momentos.


Gracias a todos aquéllos que han sacrificado un buen entreno por acompañarme mientras, en la preparación del maratón, me arrastraba por las estepas valdemoreñas, por la CdC o por el PLM.

Y la imprescindible presencia de Jorge y Elena. Sin mis amores nada es posible. Es lo mejor que puede suceder, estar acompañado de los tuyos y disfrutar juntos de un precioso viaje. Perdón Jorge por la paliza a andar que te dimos. Espero que tus deseos formulados a Neptuno se hagan realidad.






Las fotos, tarde o temprano estarán donde siempre (pinchar sobre "mis fotos")
Había que suicidarse para alcanzar la redención, como muestran los Metallica. Ahora les toca a los médicos hacer bien su trabajo y que acaben con este estado cuanto antes. Y a mí hacerles caso…

Hasta la próxima aventura (tic tac).


CREPI IL LUPO