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lunes, 8 de septiembre de 2014

I MEDIO MARATÓN RIBADEO-AS CATEDRAIS



Hay veces en que se presentan ocasiones que hay que aprovechar. Es en esos momentos cuando, sin dudarlo, debemos aceptarlas.

Hace tiempo me comentó Juanlu que había una nueva carrera en un bonito lugar. Mi estado de forma se tornaba incipientemente en el camino de ser escasamente aceptable; pero estaba  en el camino. Ya era algo. Así que decidí inscribirme.

El tiempo (bueno, no solo el tiempo) hizo que mi estado físico fuese de mal en peor, de tal manera que había abandonado la idea. Pero hete aquí que llegó a mi buzón de e-mail una oferta de alojamiento en el mismo lugar donde se celebraba la carrera. Ello, más la posibilidad de hacer un cierre de vacaciones con Elena y Jorge (a saber cuándo volvemos a tener cuatro días para irnos de viaje) me hizo, sin dudar más, pensar en irnos de fin de semana largo a Ribadeo.

Ribadeo es un bonito lugar, quizás un poco decadente en algunas zonas del centro del pueblo, donde se ven abandonados edificios que muestran que otrora fueron elegantes. Camino de Santiago, lugar de paso de peregrinos que siguen el camino del Norte, le confiere cierta vida turística. Además, esa semana celebraba sus fiestas patronales. Al borde de la Ría del Eo, frontera natural de Galicia y Asturias, el paraje es espectacular.

Llegamos el jueves, tras madrugar y un largo viaje, justo a la hora de comer. Tras dejar los trastos en la habitación, salimos a comer algo. 






Encontramos, casi por casualidad, el mítico Villaronta, donde nos dispusimos a comer un poco de pulpo, cachelos y calamares, para ir entrando en ambiente. Luego, tras la siesta un paseíto por el puerto y a cenar. Contrariamente a lo que mandan los cánones, descubrimos un asador argentino, La Quinta, donde poder comer también buena carne, para evitar el monográfico pulpo-mejillones que se nos venía encima. Y, de ahí, a la camita que al día siguiente tocaba excursión.











Tras desayunar, fuimos a la oficina de Turismo y de ahí salimos con información para seguir la ruta de los miradores hasta el faro de isla Pancha. En ello empleamos la mañana, unos 5 kms que al final se hicieron un poco largos para Jorge. En ese tiempo volvimos al hotel para y coger trastos para la playa y el coche mientras reservábamos para comer.




La comida fue en Rinlo, un pequeño y bonito lugar próximo a Ribadeo con otro mítico lugar gastronómico: La Cofradía. Desde luego, su no menos mítico arroz caldoso de bogavante hace honor a las expectativas. Y sus postres caseros (brazo casero de crema de castañas cubierto de chocolate) no están a menor altura.





Ya de ahí fuimos por la Ruta das Praias buscando donde bañarnos y al final bajamos a la Praia Dos Castros. Son playas de marea y cambian mucho según su estado pero la verdad que son de arena fina  y muy limpias. Tras un rato de baño nos acercamos a As Catedrais. Un poco decepcionante ver la marea humana que allí nos acercamos y también no aprovecharlo por no estar la marea baja. Pero, al tener que volver al día siguiente por la carrera ya en plena marea baja, no importaba. 


Luego fuimos al mirador de santa Cruz, que ofrece unas vistas preciosas de Ribadeo.



A la vuelta, duchita y a repetir lugar de cena en La Quinta, rematando con un Gin Tonic en la Terraza del parador.

El sábado por la mañana, desayunamos en otro bonito bar, Breoghan, en la Plaza de España. Decorado con mucho gusto. Esperamos a las 11.30 porque salían los cocos (gigantes) y cabezudos acompañados de gaiteiros, esperando previamente mientras veíamos una concentración de coches antiguos.













Después, fuimos a Castropol, un pequeño municipio situado frente a Ribadeo, en la otra orilla de la ría y allí comimos otro poco de especialidades de la zona. A la vuelta, minisiesta, y al lío. El problema es que no sé si algo de la comida no me sentó muy bien pero, dejémoslo en que tenía unos problemas gastrointestinales de manera continua.


Me acerqué con Jorge a recoger el dorsal al Ayuntamiento, donde se daba la salida (Plaza de España) y luego vino Elena. Hicimos tiempo en un parq        ue infantil que hay en la misma plaza y cuando me entró el enésimo apretón, fui a buscar un WC en el Ayuntamiento, encontrándome de camino con Emilio “Runningbox”. Fue una grata sorpresa. Al salir del WC, una tormenta tenía refugiados bajo los árboles de la plaza y el soportal del Ayuntamiento a los corredores. Fue breve pero intensa. Quedamos con Emilio para cenar luego (cosa que no pudo ser porque por la noche volvió a llover y era un engorro desplazarse por el pueblo sin medios, quedando para otra ocasión).






La salida de la carrera fue más o menos puntual (sin arco ni alfombra en la salida), sin lluvia. El recorrido inicial es por el núcleo urbano. Una pequeña vuelta para volver a la Plaza de España pero por la calla paralela a la salida y bajar al puerto. El puerto es el único tramo llano de la carrera y se abandona en torno al km 2,5 por medio de una rampa dura que asciende hasta la Capilla de San Miguel y se toma camino ya bordeando la costa al faro de Illa Pancha, ya en continuo sube y baja (con subebajas más suaves y alguna más complicada) hasta meta.

A los 5 kms se pone a llover, tipo tormenta, no muy fuerte pero dura poco. Ya estamos mojados. La humedad es alta, se suda mucho desde el principio. Los paisajes de acantilados son preciosos. Ha parado de llover y en el Oeste se asoma el Arco Iris. Silencio, solo el rumor de las olas (suaves) amortigua mis jadeos de búfalo. Como hay multitud de caminos, aparte de flechas en el suelo y cinta de balizar, hay muchos voluntarios, calculemos un centenar. Muy animosos todos. Los únicos compañeros en el camino a partir del km 5. Sigo teniendo que parar por mis problemas. Cada parada es larga (ejem) así que a partir del km 5 ya voy el último. Y así, en el sinuoso trazado y hasta que a mitad de carrera alcanzo a un veterano corredor, transcurre la carrera: vacas que te mugen (deben pensar que eres uno de su especie), voluntarios que te animan, vistas de acantilados. Hay tramos donde el camino es de tierra. La zona es pizarrosa así que los caminos de polvo mojado cogen un barro negro que se adhiere a la ropa y a la piel. No es barrizal pesado pero las pisadas anteriores hacen ir con precaución.


La zona de meta en as Catedrais con el arco y los espectadores, en vista aérea
La carrera pasa por Rinlo en uno de los más bonitos tramos, con la gente del pueblo animando y los turistas poniendo cara de ¿esto qué es? Km 14+- y una voluntaria indica que hay que subir por unas escaleras. ¿Cómo? Bueno, tampoco era para tanto, un tramito de una docena. Al salir de Rinlo se toma la “Ruta das Praias” y se transcurre pegadito a la costa ya de ahí a meta observando en las playas como la marea está baja. Llegando al km18 alcanzo a una chica que me cuenta que es su primera media maratón y que no había pasado de 11 kms. Va un poco tocada y la acompaño pero no puede más y en el último kilómetro ya me dice que me marche.

En meta tremenda animación y me esperan Elena y Jorge. Jorge viene corriendo para entrar juntos de la mano. Me dan un agua y una manzana. Una camiseta. No pone nada de la carrera en la camistea. Luego leí en la prensa que era una carrera un poco como “reivindicación” para hacer As Catedrais parque natural. La meta es en la explanada del aparcamiento de As Catedrais así que habiendo marea baja, había que acercarse. Es espectacular. Bañito con Jorge en el agua bastante fría y de regreso a Ribadeo.


Ya se nos hizo tarde así que cenamos en el Parador y a dormir que a las 6 sonaba la alarma y…vuelta a casa. No sin antes vivir la anécdota de que la Guardia Civil nos pare en un control de alcoholemia al salir de Ribadeo a las 6.30.

Muy recomendable esta carrera. Fue gratuita, lo cual hizo que los casi mil inscritos se quedasen en 600 y poco llegados a meta. Así queno sé yo si el próximo año se celebrará o será gratis pero os la aconsejo vivamente. La carrera es durilla (y si llueve la suela de la zapa no se agarra mucho por el tipo de terreno), no da respiro con el sube baja, pero los paisajes y el baño post carrera no tienen precio.
Fotos del finde...aquí

Y así se acaba este gran finde largo que he pasado con mis amores y que marca el final de las vacaciones 2014… Hasta la próxima!!!

Aquí os dejo un poco de folklore para que os animéis!!


lunes, 28 de abril de 2014

ROCK AND ROLL MADRID MEDIO MARATÓN 2014



Y un año después…volvimos a la aventura pero esta vez solo para la mitad de kilómetros. La tarde del sábado me llamó Pepe para decirme que tenía disponible un dorsal para el medio maratón. Como tenía pensado hacer la misma distancia por la estepa valdemoreña pensé que casi sería mejor hacerlo en compañía.
Como no había mirado puntos de reunión ni nada al respecto, me fui para la salida, madrugón previo para poder aparcar en las cercanías del Retiro, sin divulgar mi presencia. Preciosa imagen del amanecer al salir de casa... En la zona de guardarropa pude ver ya algunas caras conocidas como Antonio y Elo, algún tapiero, Vanessa la compi de curro de Elena y al quintento de vagos David, Óscar, Germán, Javi y Jorge. 


De camino a la salida nos cruzamos con Alberto el Presi, con jan y Ruth y, ya en Neptuno tuve el placer de volver a saludar muchísimo tiempo después al mítico Corraliego.

Nada más salir vi a algunos Garabitas y también a Pedro a quien he leído en FB que no pudo llegar a tiempo a la foto de rigor. Y, enfilando Castellana hacia arriba, en lo alto de un puente a Román tomando fotos. Ya en Menéndez Pelayo a Antonio tomando fotos, a Bebeto en la puerta de Alcalá y, en la zona de meta a David, Macu, Ana,…

 








Hay que decir que me pareció un maratón mejor organizado que el año pasado. A pesar de las quejas de la lejanía del ropero respecto de la salida, hay que decir que no observé ninguna aglomeración y los bultos bien ordenados. Salvo algún detalle (propio de todos los maratones) como los primeros avituallamientos muy masificados y que se quedaban sin agua en uno de los dos lados. Me pareció mala la zona de salida, sin señalizar y los "corrales" muy abiertos a cualquiera, corredor o no y de cualquier corral. El único error en carrera fue el avituallamiento del km 15 en el Medio Maratón, que se encontraba pasado el km 16. En meta, llegadas separadas de maratón y medio maratón, salida señalada para participantes sin dorsal (a los cuales se permitía pasar previamente por avituallamiento) y voluntarios delante de la entrega de medallas para no permitir el paso a los sin dorsal (algunos ya se iban a por ellas). Del trazado no puedo opinar ya que son solo apenas 14 kms comunes pero los servicios me parecieron mejores en líneas generales.
Respecto a mi carrera: en la salida se metieron entre el gentío Óscar y David así que nos quedamos Jorge, Germán, Javi y yo los cuales fuimos entre chanzas (y varias paradas a evacuar) al tran tran hasta separarnos. Al poco vi, en una calle en la cual giraba el trazado en sentido opuesta, a Jesús, al cual pensé que alcanzaría pronto pero se me atragantó la cuesta de Ortega y Gasset y empecé a arrastrarme con sed esperando el avituallamiento del km 15 que apareció pasado el km 16. 

Sorprendentemente era como un banquete: agua, isotónico, plátano, gel. Así que paré a comer un plátano y Jesús estaba esperándome. Mientras caminamos masticando potasio, vimos a Antonio lanzando ávidos disparos a su cámara y allí cruzamos unas frases para seguir hasta meta.

 








Y un año después…otra vez entrando en meta en el Retiro. No estuvimos todos los de hace un año, espero que pronto lo estemos.
Después, al salir, descubrimos un recóndito chiringo ideal para un #runandbravas y, ¿cómo voya rechazar una invitación a una cerveza?...

Quería felicitar a todos los participantes en cualquiera de las pruebas, así como agradecer la presencia al público y la dedicación de los voluntarios.
Esta fue una mañana divertida de un domingo cualquiera. Las fotos, donde siempre (pinchando sobre "mis fotos").

Queda una semanita para el cambio de chip. Está avisado el neurocirujano para que no me estropee la única neurona sana que me queda. A divertirse con el gran Louis Prima...

martes, 19 de febrero de 2013

I MARATÓN MONTES DE COBEÑA


Hace un mes, en el foro de carreraspopulares.com, surgió una iniciativa del forero Hoffman. Un grupo de participantes en los 101 Kms de La Legión en Ronda, quería hacer una tirada larga previa y establecieron crear un nuevo maratón sobre la marcha. Preveían avituallamientos, máximo 30 participantes y un dorsal para que, quien lo finalizase, pudiese añadir otra muesca a la culata de su fusil maratoniano. No competitiva. Y gratis.

Como tengo la agenda complicada y me hacía falta una tirada larga para el maratón de BCN, pensé que sería una buena oportunidad para ello. Tras consultar si era posible menos distancia y ofrecer 20-28-30 Kms como opciones, pensé en participar en la opción 30 kms, no sin antes enredar a algún otro aventurero. En este caso a Juanlu y a Gerard, quien pasaría por primera vez de su máxima distancia recorrida.

Para ello, nos dirigimos en coche a Cobeña y , tras unos cafés y aligerar peso, fuimos a la Plaza de la Villa, recoleta con una preciosa iglesia y bares esperando nuestro regreso, donde aguardaban los compañeros de la aventura. 17 valientes. Entre ellos, conocidos sólo Iván, Beni, Javi Mulas y Javi Fonoll. Foto y, puntuales como un clavo, a las 8,30 h en marcha.

Rápidamente salimos del pueblo y nos adentramos en caminos de tierra. Pistas amplias y con buen firme. Tierra seca, no había llovido aunque algún charco encontramos en el camino, solo uno grande en el cementerio de Cobeña.

El recorrido era por caminos que unían los diferentes pueblos de la zona. De Cobeña fuimos hacia Daganzo, donde estaba el primer avituallamiento. Los avituallamientos, gentileza de las dos chicas que nos acompañaron, a base de agua, isotónico, barritas y, en los siguientes, plátanos, naranjas... De Daganzo hacia Algete, después atravesando la dehesa de Cobeña y bordeando el pueblo para alejarnos y regresar de nuevo. En total serían 4 puntos, los cuales estaban situados en aparcamientos o tramos de asfalto próximos a los caminos.

El ritmo era muy cómodo y con reagrupamientos para seguir la dirección correcta de los caminos o para esperar a los que tenían necesidad de parar. Fuimos muy bien, de charleta, siempre a cola del pelotón, no puede ser de otra manera. Gran parte del recorrido la hicimos Gerard y yo en solitario, unas veces en compañía de Iván (Arganzboy), otras con Juanlu o en compañía del mítico ultrafondista valenciano Javi, el forero Fonoll, con el cual bromeamos que estaba allí todo el mediterráneo (él, valenciano; Gerard, mallorquín y yo, catalán). En el kilómetro 28 aproximadamente, los del maratón se desviaron para continuar y nosotros seguimos hacia Cobeña, saliendo al final 32 kms.
La pena es no haber tirado ya hasta el final del maratón porque me encontraba bien pero teníamos que estar pronto en casa. Otra vez será. Al final, unas cañas en la plaza de la Villa en una taberna andaluza con Germán, Gerard y Juanlu y de regreso a casa.
Bonita experiencia. Muchas gracias a Hoffman y a las voluntarias por la organización perfecta y al resto de aventureros por el agradable rato compartido. Fotos donde siempre y track, aquí.

domingo, 23 de septiembre de 2012

XVII MEDIO MARATÓN VILLA DEL TRATADO DE TORDESILLAS

Plaza Mayor
En la mili, uno de lo compañeros con los que trabé cierta amistad se llamaba Joaquín y era de Tordesillas. Siempre me comentaba la maravillosa fiesta del Toro de la Vega y que debía ir a verla. Quién diría que unos pocos lustros más tarde aparecería por la villa...

Tordesillas, villa afamada porque en 1494 se firmó el primer gran Tratado moderno entre naciones. Los Reyes Católicos y Juan II de Portugal negocian una línea divisoria que fija demarcaciones a las cuales las expediciones de conquista españolas y portuguesas debían  atenerse. Este tratado tiene su embrión en el firmado en Alcáçovas que da fin al problema sucesorio en la corona de Castilla y que reparte Canarias a España y Madeira, Cabo Verde y Azores a Portugal. El primer viaje de Colón acelera la firma del tratado, pues Juan II reclama las posesiones descubiertas por Colón a la sombra de Alcáçovas y la mediación papal a través de las bulas alejandrinas empuja a la negociación entre ambos reinos que desemboca en dicha partición y que, por supuesto, no se respetarían con el tiempo por ambas partes.

Casa del Tratado
Se firma en la Casa del Tratado, precisamente lugar donde se repartían los dorsales de la carrera. Había comido con Elena y Jorge y esperaba a Míchel, Susana y las peques. Allí vi a Teo, de Leganés y nos encontramos a Chus y Teto, que iban de liebres del 1h55' y que se quedaron tras la carrera a tomar algo con nosotros. En línea de salida también estaba Emilio, liebre del 1h50'.

La carrera es Campeonato de España de Medio Maratón. La organización, pues, está a la altura. Además de jueces de la federación por todo el recorrido, jamás había visto tal cantidad. No es un recorrido bonito precisamente. Se sale del centro de la villa para cruzar el río hacia el exterior y se vuelve para pasar por el centro histórico, abarrotado por un público que no para de animar (los ánimos de voluntarios y cualquier persona que estaba viendo pasar corredores es de lo mejorcito que he visto). Se vuelve a pasar cerca de la salida en el km 5 y ya se abandona Tordesillas por una carretera comarcal desierta, sin una sombra y mucho calor. Después se llega hasta el vecino pueblo de Matilla de los Caños y se gira hacia el Este para volver de nuevo a coger otra carretera de regreso a Tordesillas. Sin prácticamente animación salvo los habitantes de Matilla hasta regresar a Tordesillas. Muchos fotógrafos, hecho muy extraño. Después supe que había un concurso fotográfico de la carrera. A ver si aparecen fotos por alguna parte.

La salida, en torno a 28 grados, a las 18 horas, a pleno sol, no ayuda, se hace duro. El recorrido es exigente, siempre da sensaión de ir cuesta arriba, incluso en la zona de vuelta que es en ligera pendiente, no paramos de encontrar más cuestas, con especial relevancia para la del kilómetro 19, que pasa sobre la autovía. Se ve de lejos y ya maldices que siga habiendo cuestas así... pero cuando llegas a la rotonda para enfilarla te avisan de que hay que girar a la derecha y andar otros 500 metros para que te de tiempo a pensar en la cuesta que te espera... Luego ya se entra en el pueblo y mucha gente animando hace que el último kilómetro se haga leve, con los últimos metros cuesta abajo hacia meta.

Con Míchel
Después, una cerveza en la Plaza, lugar donde se entregaron los trofeos. Jamás había visto tantos trofeos juntos... una exageración. Y la megafonía, excesivamente atronadora. Después, nos fuimos a pinchar algo a modo de cena y de regreso a Madrid.

Mi carrera, mejor de lo esperado. No tenía confianza en acabar sin tener que caminar. Aún así, salimos cuesta abajo que siempre es bueno para calentar pero al primer kilómetro ya notaba el sol atizando sobre la lubina y el vino de la comida. Así, el kilómetro de subida por el centro del pueblo, mortal. En ese punto, km 5, avituallamiento, tenía detrás mío como una decena de corredores. Un poco más adelante, ya queriendo retirarme sobre el km 7 por el calor y notar los pies ardiendo por el asfalto y ver muchos abandonos, ya me habían pasado 4 o 5 corredores cuando veo aparecer la ambulancia de cierre de carrera para ofrecerme agua. Ya me temí lo peor. 14 kms con la ambulancia detrás.

Metros finales
Unos kilómetros más adelante llegué a la altura de un corredor veterano que hasta me preguntó si iba bien; ya que iba con la boca como un zapato y no paraba de escupir saliva seca. Fuimos juntos hasta casi el kilómetro 15 donde en una rampa se quedó y alcancé a otro corredor, el cual se quedó de inmediato y un par de kilómetros más adelante adelanté sucesivamente a otros tres. No iba tan mal, ya se había ido el sol y, a pesar del viento en contra, la soledad y la sensación de seguir subiendo cuestas, el coco decía que ya no pararía hasta el final. También ayudó el que voluntarios ciclistas o en coches de policía local ofreciesen agua. Vi corredores a lo lejos, subiendo la famosa cuesta e hice un esfuerzo por atraparles, hasta que me di cuenta que antes había los 500 metros extra que me hicieron ya reservas las exiguas fuerzas para afrontar la cuesta. Una carrera para repetir pero yendo con tiempo de pasar la noche post con calma y buenas viandas.

Las sensaciones al final fueron de no pasar dolor especial. Un poco de molestias, cansancio general pero bien de coco. Hoy ya molesta un poco la rodilla y el talón. Sigue la duda sobre Valencia...

Como veréis, ya no hay fotos de las últimas carreras enlazadas. Ni del Duroman de Ajalvir, ni de Colmenar de Oreja ni de Humanes. Estoy buscando una solución; ya que el picasa está lleno. El track está aquí.


martes, 8 de mayo de 2012

MEDIO MARATÓN XTREME HIGA DE MONREAL 2012


El año pasado, volviendo de una carrera por el norte y no sabría bien decir cual, Juanlu me comentó que le había echado el ojo. Incluso, si no me equivoco mal se inscribió y no pudo acudir. En cualquier caso, ver ese cono ahí en medio, amenazante, suponía un reto.

Este año se ha convertido en una carrera nueva. Hasta el año pasado, la carrera era subir hasta la Higa, unos 7 Kms. Este año, para bien de todos, se ha alargado la longitud del trayecto, variando la ruta de ascenso e incluyendo el descenso por senderos técnicos para sumar un medio maratón. Antes, se ascendía por una vieja carretera la cual ya ha perdido el firme en la mayoría de sus tramos, en la típica ascensión “de zetas” para ahora adentrarse por el bosque a través de senderos entre hayas, lo cual hacía la aventura ciertamente mágica.

Salimos el sábado hacia Murugarren, donde el amigo Fernan nos espera en su estupenda Casa Baquedano. Allí comimos con él, Elena y Jorge, Juanlu y yo. Sus guisos de alcachofas de la tierra, deliciosas y esas albóndigas suaves cuya receta personal amablemente compartió con nosotros. En una tarde ciertamente mala, que alternaba pequeños ratos de sol con aguaceros intensos y que no disfrutamos Ya caída la tarde, llegaron Pili y Pepe para cenar en la sidrería de Murugarren, donde el lugar y el típico menú de tortilla de bacalao, bacalao frito con verduras, chuletón y postre de queso con membrillo y mermelada de manzana, todo bien regado, es una delicia que motiva aún más a viajar a las estupendas tierras navarras.

Ya al día siguiente nos recogió Pepe y fuimos a Monreal para afrontar la aventura. La Higa impone de lejos, se ve bien la pendiente de ascenso aunque no se afronte desde la perspectiva que se observa llegando hacia ella, Tras la recogida del dorsal y la bolsa (camiseta, bote de ketchup, tarro de tomate frito, cacahuetes,...) nos aprestamos a tomar el café y nos dirigimos a la salida, donde nos encontramos al fisio de Pepe y a Mónica y Celso, de RdB.

El recorrido, como toda buena carrera de montaña es duro. El haber alargado el recorrido permite añadir zonas llanas en las cuales se puede correr bien pero por senderos muy estrechos que no van nada bien a los “pies grandes” como yo. Se inicia en el pueblo, saliendo de él para volver a pasar por la salida y ya iniciar la ascensión por terreno amplio y firme, totalmente horrible hasta el km 6 (avituallamiento). Allí se gira hacia dentro del bosque y una pequeña pared de barro aguarda para lanzar al suelo al más osado. Más barro cuanto más se pisa... Y sigue subiendo por un lodazal más o menos hasta el km 7, tras atravesar un riachuelo sigue un precioso sendero embarrado por el bosque tras el cual asoman molinos de un parque eólico hasta el km 10 (avituallamiento) sede de la central eólica y momento en el cual se inicia la travesía por el bosque. Precioso. Estrecho sendero entre árboles, muy húmedo, pleno de hojarasca y excavado que dejaba sólo introducir a duras penas los pies. Corrible para disfrutar del paisaje, de los troncos cubiertos de musgo de un color verde casi fosforescente donde, a escasos instantes, la luz se atrevía a desafiar con puntiagudos y luminosos rayos la oscuridad del tupido hayedo. Así hasta pasado el km 15 (avituallamiento) en el cual, tras salir de la frondosa vegetación aparece, vertical e imponente, la Higa. Dos puntos fosforescentes (el chaleco de los voluntarios) se divisan desde abajo. “¿Hasta allí hay que subir?”. “Sí, es sólo un kilómetro” Sólo... La subida es ciertamente vertical. Hay un primer tramo horrible, un segundo muy exigente, sólo para muy montañeros y el tercero, la parte granítica de la Higa que hay que afrontar subiendo agarrado a unas cadenas fijas a las rocas, sin las cuales sería imposible ascender. Una vez arriba, avituallamiento y para afrontar los últimos 4 kms, a través de bajadas técnicas con piedras y obstáculos y curvas de 180 grados sin visibilidad, afrontando los dos últimos kms por el mismo trayecto que se inició la ascensión.

La carrera es espectacular por el paisaje, el paso por el hayedo, la propia subida a la Higa, las cadenas, la bajada... La organización es perfecta: las marcas, imposible perderse, señalización de zonas de peligro muy evidente... Voluntarios muy animosos, avituallamientos completos, líquidos (agua e isotónico) y sólidos (plátanos, naranja, exquisita sandía, geles) y en meta... no lo sé, ya habían desmontado el chiringo cuando llegué, jejejeje. Pero tras un amplio sorteo de material deportivo, aceite, análisis biomecánico y podológicos, etc. esperaba un picoteo (salchichón, chorizo, chistorra, tortilla de patatas, pisto, vino, refrescos,...) mientras algunos corredores todavía esperaban su turno para el masaje y otros miraban la clasificación ya expuesta. El único pero...¡¡¡ el agua de las duchas estaba congelada!! Venga, ya puestos, no había camisetas talla XL.

Mi carrera.... Cuando me inscribí ya puse un comentario en el FB de la Higa: “Ya tenemos el nombre del último clasificado”. Por cierto, olvidé los pantalones en casa. Suerte que llevaba unos del Barça y al menos pude correr con ellos. Es sí, sin cordón y con la goma dada, no se cuantos miles de veces tuve que subírmelos en marcha. No hace falta que diga que no entreno nada y menos en montaña pero es lo que hay. La salida es relativamente cómoda y empieza a picar hacia arriba bien a partir del segundo kilómetro aunque el firme es compacto. Juanlu ya se marcha en ese kilómetro. Pepe ya se había marchado desde la salida, reiterando mi tesis de la fraseología runneril (“Voy a ir contigo, Juanlu”). Salgo de los últimos junto con Mónica y prefiero ir un poco por delante para ir probando que me dice el coco yendo sólo, de cara a retos más largos que se vienen encima pronto. En el km 5 me tuerzo un poco el tobillo pisando una piedra que se mueve y paro por precaución andando un rato a ver si voy a mejor o a peor. Un poco más adelante encuentro en el suelo un billete de 500 euros. Por primera vez pienso que tengo suerte, ya me va tocando encontrarme con ella. Pero... no, era de un garito de copas, publicidad. Mi gozo en un pozo... En el km 6 está el avituallamiento. Tenía bastante sed a pesar de no hacer calor, supongo que la sidrería tuvo algo que ver en ello. Tras refrescarme, me señalan el camino y un muro de lodo me espera. Ahí, tras varios resbalones y un par de ocasiones en los cuales la zapatilla se me queda clavada y sale el pie de ella, empiezo a maldecir la hora en que se me ocurrió, ya que no puedo prácticamente avanzar y que no hay donde agarrarse; ya que la vegetación de los márgenes del camino era espinosa. Mónica, que iba con el corredor escoba, me ve y me llama. En ese tramo tardé un mundo, no avanzaba. Y así me coge el cierre de carrera un poco más adelante. Seguimos y me marcho solo de nuevo hasta el avituallamiento del km 10. Allí de nuevo me atrapan y y nos vamos juntos pero me vuelvo a adelantar hasta el km 15 donde empieza la Higa. A media subida me atrapan, entre jadeos. Un poco antes, un voluntario me ofrece su bota de vino y acepto. Saca una foto. A ver si la cuelgan en alguna parte porque el paisaje del fondo es fantástico, frondosos bosques de varios colores.  Voy con ellos justo hasta empezar las cadenas. Allí se marcha Mónica que llegará sola ya a meta y yo me quedo acompañado del corredor escoba. La primera cadena me cuesta un revolcón al querer subir con las piernas. Ya visto que hay que tirar de brazos, la coloco entre las piernas y para arriba. Una vez en la cima, avituallamiento con un grupo de voluntarias animosas y altavoces con música electrónica. Y de ahí a  meta una bajada técnica hasta la falda del monte y otro km hasta el final, donde esperan Elena y Jorge y el enano entra en meta conmigo de la mano, junto al corredor escoba. Gracias Mikel y suerte en la Zegama!!

Después de la ducha y el picoteo, con el resto de compis que fueron como rayos, especialmente Celso, una cerveza en el bar del pueblo y del tirón a Madrid. Una bonita aventura, buen finde y nueva constatación de que la carrera por montaña es un deporte distinto y hay que prepararla bien y de manera adecuada.
Altamente recomendable y con mi más sincera enhorabuena a la organización y a los voluntarios. Hasta el año que viene, si no hay nada que lo impida.

Había mucho fotógrafo por el camino pero pocas fotos encontradas, así que imágenes en carrera no tengo. Dudé hasta el último instante en llevar la cámara pero hice bien por el barro. Las pocas que hay por ahora, que espero añadir más, están donde siempre. Y el track, aquí. Para ver el perfilito de la Higa en sí.

miércoles, 2 de mayo de 2012

VIII MEDIO MARATÓN CIUDAD RODRIGO

Esta carrera, junto con el MM Bajo Pas eran las dos carreras consideradas "inaccesibles" porque varios motivos hizo imposible acudir a ellas en los dos últimos años, estando inscrito a ambas. Al tercer año, se rompió la maldición y pude acudir a Ciudad Rodrigo, donde Míchel y Susana hicieron de excelentes anfitriones. A ellos agradezco el fin de semana excelente que pasamos. Y a su familia materna que nos abrieron de par en par las puertas de su casa y llenaron nuestros insaciables estómagos.

El berraco mirobrigense de origen celta
Últimamente, la falta de tiempo está restringiendo mis entradas en el blog, así como la extensión, calidad y temática de las mismas. En cualquier caso, simplemente al respecto contextual reseñar que sus orígenes fueron de establecimiento celta, concretamente vetón y que el posterior desarrollo se considera que fue romano y correspondía al nombre de Miróbriga, hallado por todas partes. De aquí el gentilicio de la ciudad: mirobrigense. Es una hipótesis posterior; ya que existen pocos vestigios arquitectónicos que lo afirmen. La actual denominación de Ciudad Rodrigo, a grandes rasgos viene tomada del conde Rodrigo y en algún texto figura "Civitatem de Roderic", data del siglo XI y tras la integración territorial en los reinos cristianos en el periodo de Reconquista del rey leonés Alfonso VI.


Cenita con Susana, Míchel y Juanlu

Viajé con Juanlu y llegamos el sábado tarde. recogimos a Susana y Míchel, momento en que dejó de llover y, tras dejar los trastos, dimos una visita rápida a la ciudad por la parte exterior (el interior de los edificios, a esas horas ya no se puede visitar) y tomar unas cañas, a las cuales se unió temporalmente Abel, muy ocupado en la organización, fuimos a cenar a Vilar Formoso, Portugal, punto aduanero en el cual situamos un restaurante llamado Montecarlo, donde aún se puede cenar un arroz caldoso de marisco y un bacalao "a bras", postre, vinho verde, café y copa por... 20 euros!! Y exquisito.
No comment
Cómo no, nos vimos obligados a tomar algo, ya que habíamos quedado con Abel, aunque cuando dio señales de vida, ya era cerca de la 1 de la noche y algunos ya estamos mayores para estas alegrías horarias. No exactamente por las horas, es que si me lío, ya no hubiese corrido...

Al día siguiente nos levantamos y tras dudar sobre la indumentaria; ya que daban lluvia segura como pronóstico, salimos a la calle, a por todas.



La carrera es una carrera menor pero de una organización excepcional en la cual todo gira alrededor del corredor. No sólo existe una difusión mediática y una presentación en condiciones, sino que el cariño con el cual se trata al corredor es digno de reseñar. La salida es en el pueblo de Sancti-Spiritus, al que se llega trasladado en autobús de la organización. El ropero es el coche de los bomberos, Un bar en la plaza del ayuntamiento está abierto listo para los que tomamos el café previo. También la iglesia del pueblo abre a modo de vestuario y entrega de dorsales. La tarde antes se entregan dorsales y hubo una charla del conocido Ironman David Diego "Del medio maratón al Ironman".

Se toma la salida y tras dar una vuelta por el pueblo se enfila la carretera comarcal que une el pueblo con Ciudad Rodrigo. Esta carretera es ahora poco usada; ya que circula paralela a la autovía, casi como una vía de servicio. El recorrido es más duro de lo que parece sin ser especialmente exigente: se discurre en subida muy ligera casi hasta el km 10, luego se baja para volver a subir un poco hasta el km 15 y, tras avituallar se baja para afrontar una dura rampa en el km 17 que se baja suave para acceder a Ciudad Rodrigo durante 2 kms llanos, afrontando el último en subida con la rampa corta de entrada en el recinto amurallada y meta en la Plaza Mayor, precioso lugar. Bien los avituallamientos (el km15 con glucosa), chip para tiempo bruto, bolsa con toalla y camiseta, agua, bebida energética, manzana, glucosa,... voluntarios que te quitan el chip de la zapatilla. Todo sonrisas.

Por bulerías, con la moto de cierre de carrera detrás
Mi carrera transcurre saliendo los últimos con Juanlu. No iban las piernas y tardamos como un kilómetro en alcanzar al señor veterano como se ve en la foto. Con la moto de la Guardia Civil cerrando carrera. Y a 5'30. le comento a Juanlu que vamos a ritmo de sub 2h y los últimos y que no he visto jamás un MM en el cual todo el mundo ande por debajo de 2h en meta. Pero me espanta ver la salida de leones. Paralelamente se celebra una MM por relevos, lo cual estimo que sea causa de que la gente que sale a hacer postas de 5 kms salgan más fuerte.

Precioso lugar de entrada en meta
Juanlu se va al poco y a mí aún me cuesta calentar las chirriantes articulaciones. Supero a pocos corredores. Así, paro a hacer un pis y me pongo con un grupo numeroso del cual al poco rato se van adelante dos corredores y yo también un poco más tarde, disgregándose. Al rato empieza a llover, fuerte un ratito pero sólo durante un par de kilómetros, saliendo el sol a continuación. La lluvia hará que me sienta mejor y voy muy bien hasta afrontar la rampa del km 15, esa que me dijeron "durísima". Vamos, si es un escaloncillo... y arriba el agua pero tras empezar a bajar a ritmo mayor aparece la cuesta... llegando al km 17. Se agarra. Y acaba en falso llano. Bien hasta el km 19 y en los dos últimos en los cuales quería acabar a un ritmo más alto me quedo sin fuerzas, adelantando progresivamente a Alberto "el Pirata", al amigo donostiarra el cual perdonará no nos hayamos presentado y nos debemos una en condiciones y llego a meta donde está Abel, previamente a haber recibido los ánimos de Agustín en el avituallamiento del km 15. Acabando en MM del año con 1h 56 pelao, que con lo que entreno, el viento de cara todo el trayecto y que no era trazado favorable... es como si hubiese hecho mínima para Londres 2012, jejejeje

Con los Piratas
Tras la carrera, cañita de recuperación con Míchel y el grupo de los Piratas con quienes nos vamos citando ya para Almagro, Coslada... ¿Maratón de Valencia?...

Duchita y a la comida para los corredores con entrega de trofeos y sorteo inacabable en el cual, evidentemente no nos toca nada.

La comida es impresionante. picoteo para todos con barra libre de vino, cerveza, agua, refrescos en las mesas con tortilla de patatas, pulguitas, patatas, cortezas,... Y aparte reparto de plato típico del lugar: huevos con farinato (contundente) y paella.

Vista del picoteo
Con Abel
Con Agustín
El farinato



 Para rematar la faena y después de haber comido... a casa de los padres de Susana a comer de nuevo. Y luego, evidentemente, siesta y de vuelta a los madriles.

Hay que volver el próximo año con más tiempo para verlo todo en condiciones.

Más fotos, en el álbum correspondiente y el track, aquí.