Mostrando entradas con la etiqueta carreras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carreras. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de diciembre de 2017

REGRESO AL SANSILVESTREO

Vamos a creer que estoy de regreso. De regreso a la escritura, reactivando el blog. De regreso a las carreras, si el dolor de espalda sigue respetando.

La labor de la hora de natación 2-3 días por semana y los jueves de pilates están haciendo su labor para retomar la actividad de carrera a pie, cada vez tengo menos molestias aunque noto cuando no nado ni hago pilates y, sobre todo, cuando estoy sentado en la infernal silla del trabajo. ergonómica y maravillosa, sin duda, pero para mí es un calvario.

Dicho lo cual, he empezado a combinar caminar con carrera y he sido capaz de correr seguido 1-2 veces por semana 4 o hasta 6 kilómetros con pocas molestias en la mayoría de las ocasiones. Así que, las circunstancias hacen que me anime de nuevo a participar en carreras.
Aquí, con mi amigo el mono

El día 26, día de Sant Esteve, estaba en Barcelona y aprovechó mi hermana para inscribirme en la Sant Silvestre de El Masnou de 5 kms. Los dos días antes salí a trotar un poco y me alegré que al fin estuviese reparado el Pont del Petroli y me hice la tradicional foto con el mono, un gran símbolo de Badalona.






En El Masnou con Germán
La sansil la corrí junto a mi cuñado Germán a un apacible 6'/km sin forzar, cómodo y sin dolor y en una carrera sin mucha más historia por los alrededores del puerto deportivo de El Masnou, trayendo recuerdos de juventud cuando íbamos de marcha al Spinnaker.







Con Juanlu, Luis, Vicente y Chusso (de izq uierda a derecha)
Y ayer 28, como es habitual, participé en la Mostoleña, donde encontré a gran cantidad de amigos y, como es costumbre, precelebramos el cumple de Juanlu y tuve la suerte de encontrarme, entre otros, con Javi "el renacido" Logan y Ana, lo cual me hizo mucha ilusión y pensar en esa vorágine del día a día que nos engulle y nos lleva a distanciarnos de personas que han sido próximas y no hemos acompañado en sus momentos más difíciles.



Con Jorge


Celebrando el medio siglo de Juanlu
La carrera fue lamentable porque pensaba que empezando suave a algo más de 6' podría acabar por debajo para salir una media de 6' pelao y sin embargo fue un calvario a partir del tercer kilómetro. ya se sabe que cuando no se va, no se va y que, a partir del km 6 para mí es ya una distancia remota e inexplorada...








Lo dicho que a ver si vamos progresando y nos vamos viendo más en el dorsaleo. Se os echa de menos.




lunes, 27 de junio de 2016

I BEER MILE FFDR





El pasado sábado por la mañana día 25 de Junio aconteció una locura de la cual fui partícipe. Este evento, el I Beer Mile fue convocado en el foro de los Forofos del Running. En su momento fue idea de, quien lo conoció en su etapa en Escocia.

La aventura consiste en correr una milla (1609 metros o, traducido, 4 vueltas a una pista de atletismo de 400 m.). Todo está reglamentado e incluso si pincháis podéis ver la web. Hasta ahí todo normal. Lo peculiar es que al inicio de cada una de las vueltas hay que beberse un tercio de litro de cerveza antes de empezar a correr.

Me lió Jesús el cual me añadió a un grupo de whatsapp creado para este evento. Lo cierto es que no tenía nada claro ir pero como Elena y Jorge se iban de finde, pues decidí liarme la manta a la cabeza.

Quedamos a las 9.30 en la puerta del polideportivo en el cual estaba teniendo lugar un campeonato de baile para empezar a las 10. Pasamos por la caseta de las conserjes las cuales se quedaron soprendidas de ver pasar a unos tipos con neveras dentro de la pista de atletismo. Al rato nos exigieron pago de entrado y, tras realizarlo, empezó la aventura. En la línea de salida y bajo la vigilancia de los implacables jueces Víctor y Pedro, 10 insensatos: Ninfa (única chica), Carlos, Víctor, Luis, Jesús, Vicente, Isma, Dani, Pablo y yo.

Se dio el pistoletazo de salida y decidí empezar a beber despacito así que salí de los últimos. Jesús sale como un tiro. Cuando llevaba apenas 80 metros ya supe que sería un calvario y puse el modo “velocidad mínima” para no sufrir. La experiencia en ese momento es bastante desagradable; ya que se hincha el estómago por el gas de la cerveza y por el aire ingerido al tragar y hasta conseguir desalojarlo es una sensación poco recomendable. Con mayor velocidad y contracción del abdominal, peor. Y en ese momento pueden producirse también arcadas.

EL PODIO
Acabada la primera vuelta con dignidad y tras expulsión de un poco de aire sobre la marcha, decido tomarme la aventura con toda la tranquilidad del mundo. Así que el ritmo de ingestión de la segunda cerveza baja pero me la tomo antes de que los primeros lleguen…a por su tercera. Cuando llego a tomar la tercera llega el campeón, Victor, con un tiempo de 7’15”… La tomo con calma y salgo ya con el estómago hecho un globo de helio y, al llegar ala cuarta, decido esperar a Isma y hacer la última vuelta juntos cerrando el recorrido. Claro que, siempre hay algún vago que decide retirarse, ¿verdad Carlos? Aunque la insistencia de Pedro hace que finalmente complete las dos vueltas que se dejó pendientes.

Al final, ya en meta tras 21’ (para 1600 m) me toma junto con Jesús las dos cervezas que sobraban y nos vamos de post…

Estamos locos pero sois muy grandes, chavales. Habrá que repetir (mejor entrenado, claro).

Y AQUÍ OS DEJO... EL VÍDEO DEFINITIVO!!! Y las fotos pinchando aquí

martes, 21 de junio de 2016

TROFEO SAN ANTONIO DE LA FLORIDA 2016



Llevo ya mucho tiempo que no encuentro la manera de buscar tiempo para alcanzar la continuidad requerida para seguir practicando la carrera de larga distancia. Me engañó el amigo Charli para correrla, tras unos días previos whatsappeándonos y acabando con el típico “a ver si nos vemos”. Y me inscribí, avisé a Gerard para que se viniese y Juanlu me llamó que también venía, al ver un post mío en el foro de FFDR.

Iba para correrla bien pero tras una nueva interrupción volvió el momento de perder la escasa preparación. Así que se mascaba la tragedia…

El trofeo de San Antonio de la Florida se celebra en el mes de Junio, con las fiestas del distrito de Moncloa Aravaca en honor a San Antonio de Padua y donde se erige una ermita en su honor y se celebra una verbena en la víspera del 13 de Junio, fecha en la cual se celebra una de las tradiciones más castizas: “ese día, es tradicional recoger los panecillos del santo para que, según reza la tradición: "así no te faltará pan durante el año", y sobres con 13 alfileres para lanzarlos a la pila bautismal en claro simbolismo con las arras matrimoniales. Como antiguamente realizaban las modistillas con afán de encontrar novio, las hoy denominadas "mozas casaderas" pasan su mano sobre los alfileres de la pila y en función de los que se queden pegados a ella, así dicen que será el número de pretendientes que va a tener en ese año. La costumbre se mantiene a comienzos del siglo XXI, tanto para hombres como para mujeres” (Wikipedia)

Hasta este año se ocupaba de organizar la carrera el Club Akiles pero alguna desavenencia ha habido y se ha hecho cargo la Junta Municipal de Distrito y… la ha sacado sin coste de inscripción.

Días antes me llamó Gerard que no venía por sus problemas nefríticos y quedé en la salida con Juanlu con quién buscamos infructuosamente donde tomar un café. De allí a la salida donde vimos conocidos (escasos): Jaime, los FFDR y con quien compartiríamos la carrera Quique, Jose, Juan, Charli y Juanlu.

La carrera está bien porque sale del parque del Oeste y transcurre en 10 kms a doble vuelta por los alrededores, siendo el peor tramo la subida desde Av. Valladolid hasta la salida. Mi primera intención era hacer solo una vuelta pero me anime a la segunda y…error!!! Vía Crucis desde el Km 6 a meta. Avituallamiento de un botellín de agua tras cada vuelta para hidratar y hala, a refrescarse con unas birras con amigos.
ENLAZO UN VÍDEO DE CHARLI DE LA CARRERA

INSCRITO A LA SAN LORENZO (Ahí lo dejo)

jueves, 30 de julio de 2015

TROFEO SAN LORENZO 2015



De rosa. Contra el cáncer de mama.

Un año más, nos unimos a la fiesta del atletismo popular. No es cuestión de describir de nuevo el recorrido ya anteriormente desmenuzado año tras año. Lo más importante es ver a muchos compañeros de zapatilla y amigos con quienes es agradable compartir kilómetros y cervezas. Para este año, al trío calavera se nos unió Alberto, el presi, el cual no sé aún cómo pudo mantener un ritmo tan lento. Este año tuvimos la novedad de que el dibujo de la camiseta y el logo del dorsal eran obra de Forges, con lo cual, nos obsequiaron un bonito recuerdo.

La mañana empezó bien pues, cuando me dirigía a la salida, me encontré con Mila y Alberto, los cuales están tan jóvenes como siempre. Después ya empecé a encontrar rostros conocidos. En la misma esquina de Argumosa a los FFDR y junto a ellos infinidad de conocidos: desde el nutrido grupo de Garabitas; los gacelas Juli, Alberto, Santiago, Yolanda; los chancletas encabezados por Juanito “el keniata”; Caprus con Marian, Jan y Rafa; Rubén y Sito; Carlos Siguero con el cual no coincidía hace siglos, no acabaría de dar nombres.

Contrariamente a lo esperado, no salí el último con lo cual no hice amistad con el conductor del samur. Y tuve la suerte de llegar hasta meta sin que me viese el culete en todo el recorrido. No está mal…

El cuarteto. Foto cortesía de www.picrun.es
Fuimos juntos en carrera el cuarteto Antonio, Gerard, Alberto y yo mismo; aunque en determinados momentos como en la Cuesta de San Vicente o en Calle Toledo íbamos haciendo la goma de dos en dos hasta reagruparnos frente al Congreso de Diputados y desde allí juntos a meta. Todo ello con sus correspondientes selfies (que rulen las fotos). Nos cruzamos con un grupo en el cual iba José Luis Galán y supongo que varios miembros de Los Paketes.


De rosa y ya de...morao





Ya en meta (con su bolsa conteniendo la clásica medalla), tuve la gran alegría de abrazar a Santi (Scop) a quien hacía años que no veía, tras su “emigración”, de conocer a Sebastian Jay, nuevo miembro de la familia de RdB con mamá Jen y de reencontrarme con Manolo, el mítico Grey (otro al que solo veo una vez al año, precisamente en la San Lorenzo). 






Giro copernicano en la orientación del Pazo de Lugo
Después, la habitual cerveza en el Pazo de Lugo, el cual nos deparó la sorpresa de no acoger tras la barra al camarero de siempre. Un cambio de estilo, quizás también en la dirección y/o en la propiedad, con cervezas artesanas, sushi a domicilio y un cocinero oriental.





Puro Lampedusa: cambiar todo para que todo siga igual (el tueste habitual cada año tras la carrera y seguir sin correr a pesar del enésimo intento de retomarlo)

Hasta el año que viene, Lavapiés!!!

lunes, 8 de septiembre de 2014

I MEDIO MARATÓN RIBADEO-AS CATEDRAIS



Hay veces en que se presentan ocasiones que hay que aprovechar. Es en esos momentos cuando, sin dudarlo, debemos aceptarlas.

Hace tiempo me comentó Juanlu que había una nueva carrera en un bonito lugar. Mi estado de forma se tornaba incipientemente en el camino de ser escasamente aceptable; pero estaba  en el camino. Ya era algo. Así que decidí inscribirme.

El tiempo (bueno, no solo el tiempo) hizo que mi estado físico fuese de mal en peor, de tal manera que había abandonado la idea. Pero hete aquí que llegó a mi buzón de e-mail una oferta de alojamiento en el mismo lugar donde se celebraba la carrera. Ello, más la posibilidad de hacer un cierre de vacaciones con Elena y Jorge (a saber cuándo volvemos a tener cuatro días para irnos de viaje) me hizo, sin dudar más, pensar en irnos de fin de semana largo a Ribadeo.

Ribadeo es un bonito lugar, quizás un poco decadente en algunas zonas del centro del pueblo, donde se ven abandonados edificios que muestran que otrora fueron elegantes. Camino de Santiago, lugar de paso de peregrinos que siguen el camino del Norte, le confiere cierta vida turística. Además, esa semana celebraba sus fiestas patronales. Al borde de la Ría del Eo, frontera natural de Galicia y Asturias, el paraje es espectacular.

Llegamos el jueves, tras madrugar y un largo viaje, justo a la hora de comer. Tras dejar los trastos en la habitación, salimos a comer algo. 






Encontramos, casi por casualidad, el mítico Villaronta, donde nos dispusimos a comer un poco de pulpo, cachelos y calamares, para ir entrando en ambiente. Luego, tras la siesta un paseíto por el puerto y a cenar. Contrariamente a lo que mandan los cánones, descubrimos un asador argentino, La Quinta, donde poder comer también buena carne, para evitar el monográfico pulpo-mejillones que se nos venía encima. Y, de ahí, a la camita que al día siguiente tocaba excursión.











Tras desayunar, fuimos a la oficina de Turismo y de ahí salimos con información para seguir la ruta de los miradores hasta el faro de isla Pancha. En ello empleamos la mañana, unos 5 kms que al final se hicieron un poco largos para Jorge. En ese tiempo volvimos al hotel para y coger trastos para la playa y el coche mientras reservábamos para comer.




La comida fue en Rinlo, un pequeño y bonito lugar próximo a Ribadeo con otro mítico lugar gastronómico: La Cofradía. Desde luego, su no menos mítico arroz caldoso de bogavante hace honor a las expectativas. Y sus postres caseros (brazo casero de crema de castañas cubierto de chocolate) no están a menor altura.





Ya de ahí fuimos por la Ruta das Praias buscando donde bañarnos y al final bajamos a la Praia Dos Castros. Son playas de marea y cambian mucho según su estado pero la verdad que son de arena fina  y muy limpias. Tras un rato de baño nos acercamos a As Catedrais. Un poco decepcionante ver la marea humana que allí nos acercamos y también no aprovecharlo por no estar la marea baja. Pero, al tener que volver al día siguiente por la carrera ya en plena marea baja, no importaba. 


Luego fuimos al mirador de santa Cruz, que ofrece unas vistas preciosas de Ribadeo.



A la vuelta, duchita y a repetir lugar de cena en La Quinta, rematando con un Gin Tonic en la Terraza del parador.

El sábado por la mañana, desayunamos en otro bonito bar, Breoghan, en la Plaza de España. Decorado con mucho gusto. Esperamos a las 11.30 porque salían los cocos (gigantes) y cabezudos acompañados de gaiteiros, esperando previamente mientras veíamos una concentración de coches antiguos.













Después, fuimos a Castropol, un pequeño municipio situado frente a Ribadeo, en la otra orilla de la ría y allí comimos otro poco de especialidades de la zona. A la vuelta, minisiesta, y al lío. El problema es que no sé si algo de la comida no me sentó muy bien pero, dejémoslo en que tenía unos problemas gastrointestinales de manera continua.


Me acerqué con Jorge a recoger el dorsal al Ayuntamiento, donde se daba la salida (Plaza de España) y luego vino Elena. Hicimos tiempo en un parq        ue infantil que hay en la misma plaza y cuando me entró el enésimo apretón, fui a buscar un WC en el Ayuntamiento, encontrándome de camino con Emilio “Runningbox”. Fue una grata sorpresa. Al salir del WC, una tormenta tenía refugiados bajo los árboles de la plaza y el soportal del Ayuntamiento a los corredores. Fue breve pero intensa. Quedamos con Emilio para cenar luego (cosa que no pudo ser porque por la noche volvió a llover y era un engorro desplazarse por el pueblo sin medios, quedando para otra ocasión).






La salida de la carrera fue más o menos puntual (sin arco ni alfombra en la salida), sin lluvia. El recorrido inicial es por el núcleo urbano. Una pequeña vuelta para volver a la Plaza de España pero por la calla paralela a la salida y bajar al puerto. El puerto es el único tramo llano de la carrera y se abandona en torno al km 2,5 por medio de una rampa dura que asciende hasta la Capilla de San Miguel y se toma camino ya bordeando la costa al faro de Illa Pancha, ya en continuo sube y baja (con subebajas más suaves y alguna más complicada) hasta meta.

A los 5 kms se pone a llover, tipo tormenta, no muy fuerte pero dura poco. Ya estamos mojados. La humedad es alta, se suda mucho desde el principio. Los paisajes de acantilados son preciosos. Ha parado de llover y en el Oeste se asoma el Arco Iris. Silencio, solo el rumor de las olas (suaves) amortigua mis jadeos de búfalo. Como hay multitud de caminos, aparte de flechas en el suelo y cinta de balizar, hay muchos voluntarios, calculemos un centenar. Muy animosos todos. Los únicos compañeros en el camino a partir del km 5. Sigo teniendo que parar por mis problemas. Cada parada es larga (ejem) así que a partir del km 5 ya voy el último. Y así, en el sinuoso trazado y hasta que a mitad de carrera alcanzo a un veterano corredor, transcurre la carrera: vacas que te mugen (deben pensar que eres uno de su especie), voluntarios que te animan, vistas de acantilados. Hay tramos donde el camino es de tierra. La zona es pizarrosa así que los caminos de polvo mojado cogen un barro negro que se adhiere a la ropa y a la piel. No es barrizal pesado pero las pisadas anteriores hacen ir con precaución.


La zona de meta en as Catedrais con el arco y los espectadores, en vista aérea
La carrera pasa por Rinlo en uno de los más bonitos tramos, con la gente del pueblo animando y los turistas poniendo cara de ¿esto qué es? Km 14+- y una voluntaria indica que hay que subir por unas escaleras. ¿Cómo? Bueno, tampoco era para tanto, un tramito de una docena. Al salir de Rinlo se toma la “Ruta das Praias” y se transcurre pegadito a la costa ya de ahí a meta observando en las playas como la marea está baja. Llegando al km18 alcanzo a una chica que me cuenta que es su primera media maratón y que no había pasado de 11 kms. Va un poco tocada y la acompaño pero no puede más y en el último kilómetro ya me dice que me marche.

En meta tremenda animación y me esperan Elena y Jorge. Jorge viene corriendo para entrar juntos de la mano. Me dan un agua y una manzana. Una camiseta. No pone nada de la carrera en la camistea. Luego leí en la prensa que era una carrera un poco como “reivindicación” para hacer As Catedrais parque natural. La meta es en la explanada del aparcamiento de As Catedrais así que habiendo marea baja, había que acercarse. Es espectacular. Bañito con Jorge en el agua bastante fría y de regreso a Ribadeo.


Ya se nos hizo tarde así que cenamos en el Parador y a dormir que a las 6 sonaba la alarma y…vuelta a casa. No sin antes vivir la anécdota de que la Guardia Civil nos pare en un control de alcoholemia al salir de Ribadeo a las 6.30.

Muy recomendable esta carrera. Fue gratuita, lo cual hizo que los casi mil inscritos se quedasen en 600 y poco llegados a meta. Así queno sé yo si el próximo año se celebrará o será gratis pero os la aconsejo vivamente. La carrera es durilla (y si llueve la suela de la zapa no se agarra mucho por el tipo de terreno), no da respiro con el sube baja, pero los paisajes y el baño post carrera no tienen precio.
Fotos del finde...aquí

Y así se acaba este gran finde largo que he pasado con mis amores y que marca el final de las vacaciones 2014… Hasta la próxima!!!

Aquí os dejo un poco de folklore para que os animéis!!